jueves, diciembre 20, 2012

Reflexiones tras el Estudiantres-Gran Canaria

Con poco tiempo y muchas cosas pendientes por recuperar, repaso de manera más esquemática de lo habitual algunas cuestiones del Estudiantes-Gran Canaria (83-75):

  • El arbitraje fue nefasto y perjudicó bastante al Gran Canaria, a mi juicio. No fue el motivo de la derrota, pero desde luego contribuyó a la tranquilidad local. Tengo por cierto que los arbitrajes son peores con los equipos visitantes cuando no son televisados. Si hay algo que detesto más que la chulería arbitral es la soltura para señalar técnicas, esa actitud de querer controlar el partido con medidas coercitivas cuando no saben controlarlo por sí mismos.
  • La derrota no se debió al arbitraje, hay que aclararlo. El partido lo perdió el Gran Canaria en su incapacidad para poner la misma intensidad que su rival en defensa y en ataque y para concentrarse en evitar las canastas fáciles y las pérdidas de balón. Ni siquiera me parece adecuado situar el problema en el primer cuarto de manera exclusiva, por mucho que en él se cimentara la ventaja colegial. El Gran Canaria se dedicó a intercambiar golpes sin mucho esfuerzo en el resto del partido, apretó sólo por momentos y se dejó ir con demasiada facilidad. Cedió demasiado, todo lo que no lo hizo contra el Barcelona: infinidad de canastas fáciles (entre mates y bandejas) y un sinfín de pérdidas (22, por 5 el pasado de domingo: imposible mayor evidencia).
  • Por extraño que parezca, mi lectura es positiva. En un día gris, frío, sin brillo y tensión, el Gran Canaria estuvo cerca de ganar. Jugando sólo un cuarto a buen nivel, con Newley muy activo y Nelson en su línea, el Gran Canaria dio la sensación de poder remontar con solvencia. Otros árbitros, un poco más de fortuna y, quizá, de aire en los pulmones, hubiesen servido para acabar con un Estudiantes mucho más satisfecho de lo que debería. Si este Gran Canaria haciendo cosas tan mal está cerca de ganar al mejor Estudiantes en mucho tiempo, es que los insulares están bastante por encima de la media de la liga. 
  • No espero de un equipo de Pedro Martínez que haga demasiados ajustes en defensa sobre un jugador particular. Entiendo que es una elección a largo plazo: perfeccionando un modo de defender, se cubre la gran mayoría de las posibilidades, por lo que es mejor esmerarse en ese tipo de defensa (con muchas ayudas, protegiendo el aro y con bastante actividad sobre el balón). Así ocurrió hoy, con English consiguiendo tiros fáciles contra Toolson o Bellas, incluso con un Newley que pareció algo cansado por momentos. No hubo trabajo de equipo suficiente, pero lo primero que falló, como en casi todos los emparejamientos, fue el enfrentamiento individual.
  • Probablemente el Estudiantes es el conjunto con el que más lazos afectivos tiene el Granca y su afición. No es sólo que esté Himar Ojeda coordinando la parte deportiva, es que English siempre será el canadiense que llegó a la ACB a través de la isla y Fisher, el esforzado suplente que se consagró como amarillo. Josh, por cierto, me pareció infrautilizado; creí ver, de hecho, un mal gesto al irse al banquillo en el último parcial. Así que, entre la época festiva, los buenos resultados previos, la semiclandestinidad del partido (o de la jornada) y cierta familiaridad reinante, la derrota es menos derrota. Sobre todo si sirve como acicate para el domingo.

sábado, noviembre 10, 2012

Los dos saltos de James Feldeine


La situación actual de James Earl Feldeine Padilla está marcada por dos saltos. Uno, el más vistoso, el lado amable, es el espectacular salto para machacar elaro del Unicaja hace algunas jornadas y supone la confirmación de que su capacidad atlética también se nota en la Liga Endesa.

La foto de ese mate, no obstante, no debe engañar. Quienes hayan visto jugar a Feldeine en los años que pasó en el Breogán de Lugo sabrán reconocer que, aparte de ser un jugador espectacular, es un jugador muy completo, con alto nivel técnico, buen tiro, fabuloso en el uno contra uno y predisposición defensiva. Cualquier jugador no es capaz de conseguir el impacto que él tuvo en su primer año de profesional en España tras llegar de una universidad tan pequeña y desconocida como Quinnipac.

Su segundo salto es el más preocupante; la cara oscura, el lado negativo. El que supone pasar de la LEB Oro a la ACB, con mayor intensidad física, torres más altas y cuerpos más fuertes. La altura de ese salto la está pagando el escolta dominicano en este inicio de campaña, aunque ya haya dejado algunos momentos estelares como el mate frente a Unicaja. 

Sus dificultades se demuestran en algunos datos: no llega al 25% en triples (en LEB siempre estuvo alrededor del 40%), pierde el doble de balones que recupera y con él en cancha, el Fuenlabrada tiene peor rendimiento que con cualquier otro jugador exterior.

La magnitud del escalón entre LEB y ACB, tantas veces menospreciado, se está notando en su rendimiento, aunque contra el Joventut se vieron destellos de su potencial. Es un salto grande, un reto enorme, pero aún tiene tiempo para ajustarse y lo importante es cómo se termina. Y Feldeine ya ha demostrado que tiene capacidad para rectificar en el aire.

Texto para la revista 1Arriba, que se repartirá en el Centro Insular de Deportes el próximo domingo, en la visita del Fuenlabrada a Gran Canaria. 

Para saber más sobre Feldeine, recomiendo dos textos de Jesús Morales que me sirvieron de fuente:


domingo, noviembre 04, 2012

El Gran Canaria se lleva el derbi en un mal partido de baloncesto

Jon Scheyer, muy lucido hoy en ataque
El Gran Canaria cosechó su cuarta victoria de la temporada, segunda a domicilio, al vencer al CB Canarias (71-76) en un partido muy malo, con multitud de imprecisiones y escaso acierto. La expectación generada por la vuelta del derbi canario a la ACB no se vio compensada con buen juego, ya que los dos equipos colmaron sus ataques de fallos y malas decisiones, atenazados en algunos momentos por la facilidad con la que resbalaban por el parqué.

El motivo de que el Gran Canaria se llevara la victoria se podría explicar haciendo uso de ese concepto tan abstracto y de tanto uso arbitrario que es el oficio. A veces usado como la capacidad de olvidar los nervios y aplicar el esfuerzo extra y/o la calidad en el momento decisivo; otras veces empleado como sinónimo de experiencia para sacar provecho de los errores del rival, en cualquiera de ambas acepciones cabe la justificación de la victoria del Gran Canaria en el Santiago Martín.

Valgan tres ejemplos como muestra:

  • La primera y única canasta de Báez en el partido llegó tras un rebote ofensivo después de un fallo en el tiro libre de Scheyer, con la diferencia en el marcador escasa (59-62) y a 5 minutos del final.
  • En el siguiente ataque grancanario, Nelson recibe un pase algo forzado y coloca el cuerpo de tal manera que se asegura la falta e intenta al mismo tiempo la canasta. Anota los dos tiros libres y deja el marcador 59-66.
  • El triple que certificó la victoria, de Tomás Bellas, es el primero de la temporada que consigue el base madrileño, quien hasta entonces llevaba un 0/6 desde el 6,75.
En el otro lado, los tinerfeños interpretan mal los contraataques y desperdician lo que deberían haber sido un par de canastas fáciles justo cuando más necesidad tenían. Una falta tonta a 4:30 del final, en la lucha por un rebote ofensivo perdido, mete al Gran Canaria en el bonus cuando falta casi medio cuarto. No aprovechan los errores del rival, no sacan el acierto cuando más falta hacía, se equivocan en los momentos decisivos: carencia de oficio, podríamos llamarlo. Esa fue la diferencia entre ambos equipos hoy.

En el resto del partido, el nivel de juego pareció equilibrado. Quizá el Gran Canaria, que fue por delante casi siempre, pareció menos excitado, más tranquilo, tanto cuando estaba por encima de manera holgada (hasta 12 puntos tuvo de diferencia) como cuando su diferencia se vio reducida. El Canarias basó sus reacciones casi siempre en el acierto individual y en ocasiones desaprovechó su inercia por la excitación consiguiente. 

En el balance general del partido, los dos equipos se deberían ir con más preocupaciones que antes del encuentro: el Canarias por dejar escapar a un equipo que no jugó bien y que está claramente mermado en el apartado físico por las lesiones; y el Gran Canaria porque varios de sus problemas los lleva arrastrando desde el inicio de liga sin que se haya notado mejoría.

La pizarra
A diferencia de lo que ocurrió frente al CAI Zaragoza, los de Pedro Martínez no mandaron ayudas al juego interior cuando los canaristas jugaban de espaldas. Nelson estuvo bien contra Donaldson y tanto él como Báez, junto al resto del equipo, cerraron el rebote con eficacia. Guillén sí sacó ventaja de sus pares en algunas jugadas: al poste bajo cuando lo defendía Beirán y tirando de lejos o penetrando cuando tenía enfrente a Prestes.

Uno de las cuestiones más interesantes de las rotaciones la vimos en el puesto de base. Volvió a jugar Óscar Alvarado, que empezó dirigiendo bien pero se fue apagando (quizá siga acusando la falta de fondo que siempre se le ha notado en la ACB). Y justo cuando él salió, Alejandro Martínez puso a Nico Richotti a subir el balón como uno de su equipo, con el fin de sacar partido de la ventaja física. Aunque hizo sufrir a su par y le sacó algunas faltas, no le fue especialmente bien a su equipo, quizá porque basar tanto el ataque en una misma arma lo hace predecible y corta el ritmo de ataque al equipo.


Jakim Donaldson no hizo un partido destacable,
bien defendido por Spencer Nelson

El Canarias en la Liga Endesa
Hace bastante tiempo que se habla de la apuesta de baloncesto ofensivo del Canarias. Alejandro Martínez apostó desde hace varias temporadas por un tipo de jugador con capacidad de anotación (Guillén, Sabat, Rost, Richotti, Lampropoulos) a costa de sacrificar capacidad defensiva. En LEB, después de varios intentos en los que se esperaba más del equipo, acabaron por conseguir su objetivo el año pasado, anotando mucho gracias a su talento ofensivo.

En ACB, el talento que tienen sus jugadores por sí sólo no basta. Ni Guillén genera tantas ventajas en el poste, ni  Donaldson domina los tableros, ni los tiradores tienen el mismo porcentaje. Siguen jugando muchos 1x1, pero los kilos y centímetros de los oponentes lo ponen más difícil. Dejarse llevar por la cantidad de puntos que mete es un error, porque ha alcanzado los 75 puntos a domicilio dos veces pero en partidos decididos en su contra de manera temprana.

Curiosamente, han cambiado a sus dos bases para esta temporada, quizá buscando jugadores más físicos y expertos que los anteriores, pese a que Sabat había hecho un año muy bueno. Si con ello buscaba un ataque más equilibrado, de momento no lo ha conseguido. Este Canarias parece demasiado dependiente de la inspiración individual, no busca las ventajas como debería, no genera juego sin balón y no practica el juego colectivo. Tampoco se ven demasiadas soluciones tácticas desde el banquillo, ni en ataque ni -lo que es peor- en defensa.


Toolson anotó un canastón en la imagen,
pero tuvo varias acciones desafortunadas

Lo mejor
  • La aportación colectiva, una vez más. Esta vez fue de manera intermitente, pero en momentos concretos fueron apareciendo jugadores para echar una mano. El citado rebote de Báez; los triples de  Newley, Bellas o Guerra en finales de posesión; la inteligencia y descaro de Alvarado al salir a cancha, son varios ejemplos. Entre todos fueron sumándose al espectacular rendimiento de Nelson y a la solidez anotadora que exhibió hoy de Scheyer.
  • El control del rebote y el juego cerca del aro. La falta de centímetros sigue sin notarse, aunque tampoco es el Canarias el equipo más físico en su juego interior. El Granca sigue cerrando bien el rebote gracias más a la concentración de todos que a tener un baluarte concreto. 
  • La tranquilidad para conservar el resultado. Es el oficio al que me refería, la demostración de saber jugar pausadamente en el último cuarto para evitar más resbalones de los necesarios y para sacar el máximo partido a la ventaja. No pareció que aflorara la ansiedad en los de Pedro Martínez por ver al conjunto lagunero acercarse en el marcador. Al menos, no más de la normal.
  • La recuperación de la puntería desde el triple y el tiro libre. Los 10 triples son la mejor marca del año, con el mejor porcentaje de la temporada; y el 10/12 también es la primera vez que se alcanza el 80% desde el 4,60. Dada la aportación ofensiva del juego interior (hoy vimos la peor versión de Prestes y las limitaciones que aún arrastra Báez), el acierto exterior se hace indispensable.
  • El espectáculo fuera de la cancha. Las aficiones animando mutuamente y los jugadores del Herbalife saliendo a saludar a su afición serán imágenes que se verán en todos los resúmenes de la ACB.

Lo peor
  • Las pérdidas de balón. Fueron 18 en esta ocasión, con varios pasos, resbalones por la humedad del pabellón y falta de precisión en los pases. Y aunque no cuentan como pérdidas, varias jugadas de Toolson acabaron en malas decisiones, buscando el tiro en posiciones forzadas, incluso con varios jugadores encima. Lidera, con diferencia, la estadística de tapones recibidos.
  • El juego de ataque y las rachas sin anotación ni fluidez en el ataque. Cinco minutos sin anotar entre final del tercer cuarto e inicios del último pudieron haber tenido más impacto si el Canarias lo hubiese aprovechado. En ese tramo se vieron los peores trazos del ataque grancanario: poco movimiento, falta de fluidez, mucho bote a 7 metros, ningún pase al juego interior. Al final del partido, sólo 8 asistencias (en 33 posesiones anotadas, menos del 25% de asistencias). Además, está muy relacionado con el comentario anterior sobre Toolson: hay muchas ocasiones en las que se ve obligado, él o Scheyer, a precipitar el ataque ante la falta de oportunidades. 
  • La desazón que transmite el juego del Canarias en los momentos decisivos. Se está viendo afectado por la racha negativa, seguro, igual que le pasó al Gran Canaria en la temporada pasada. La ansiedad por anotar rápido conduce a errores impropios de jugadores de este nivel. En contra de lo que se dice habitualmente, por ganar un partido no se van a quitar esos nervios: sólo se calmarán si los de Alejandro Martínez salen de los puestos conflictivos. De lo contrario, va a ser un año duro, porque la plantilla deja poco margen para un plan B con la temporada empezada.

Pese a las bajas, el accidentado comienzo de liga y las dificultades del ataque, el conjunto amarillo va resolviendo partidos. Todo apunta a que el equipo tiene mucho margen de mejora, sobre todo en ataque, pero para ganar a rivales de mayor nivel necesita mostrar signos de evolución. Y quizá sea obligado mejorar antes de que lleguen Slokar y Rey, porque el mes de diciembre se presenta temible y la Copa de Vitoria está a la vuelta de la esquia.

domingo, octubre 28, 2012

23 minutos buenos del Granca bastan contra un desangelado CAI Zaragoza

Newley, siempre intenso en defensa, festeja una jugada
El Gran Canaria retomó la senda del triunfo a costa de un flojo -de juego y de espíritu- CAI Zaragoza (74-56). Haciendo muchas cosas bien en los 23 últimos minutos de partido, los locales se sobrepusieron a un flojísimo inicio en ataque y en defensa y a las bajas y problemas físicos que asolan la plantilla amarilla.

El Herbalife recompuso el marcador al final del segundo cuarto cuando pudo cerrar el rebote y correr, justo cuando defendió con más intensidad en la línea exterior y en el poste bajo. Y finiquitó el partido, ya con el resultado a favor, gracias a la movilidad en ataque y a algunos momentos de buena distribución de balón. El Zaragoza, con su desacierto y su escasa agresividad en los dos lados de la cancha, ayudó a que el margen de la victoria fuera tan amplio.

Hay que tener en cuenta dos cuestiones adicionales a la hora de valorar el triunfo. La primera son las condiciones físicas de la plantilla, ya que a las lesiones conocidas de Slokar y Rey hay que añadir la enfermedad esta semana de Toolson y, en el mismo día de partido, de Báez, cuya espléndida actuación cobra especial mérito. La segunda es que se da ante un rival directo que llevaba una buena trayectoria en la competición, pues sólo había caído frente a Valencia (a domicilio) y Barcelona este año, con victorias en Tenerife y frente al Baskonia.

Pedro Martínez alecciona a los suyos durante un tiempo muerto


La pizarra
La carencia de kilos y centímetros del Gran Canaria no se notó. Los interiores maños sumaron 14 puntos entre los 4 (hoy sufrieron la baja de Pablo Aguilar), y los cuatro que anotó Norel llegaron con casi todo decidido. El cuerpo técnico amarillo ha conseguido camuflar este defecto con algunos ajustes poco habituales en su defensa habitual. En los últimos partidos se ha visto que uno de los aleros -normalmente Beirán- ayuda a Báez y a Samuel Domínguez cuando éstos actúan como pívots y su par recibe el balón en el poste. Esta ayuda es compensada con rotaciones exteriores que no siempre llegan a tiempo, pero que hoy, ante el desacierto en el tiro del CAI, no tuvo consecuencias negativas.

También se pudieron ver algunos 2x1 de los interiores cuando el balón entra en la zona, con suerte desigual debido a la lentitud de Prestes para recuperar su sitio y a la falta de prestancia de los aleros en cubrir al otro interior. Aun así, estos ajustes sirven para que las fintas de ayudas sean más efectivas y contribuyen a la confusión del ataque rival.

Otra cuestión táctica interesante fue el ataque contra zona del Gran Canaria al inicio del último cuarto. Abós planteó una defensa 2-3 para intentar cambiar el ritmo de partido, pero la interpretación de los locales fue tan buena, con Scheyer y Toolson entendiendo perfectamente lo que debían hacer, que sólo sirvió para hacer despegar de manera definitiva al Herbalife.

Los maños
Como análisis previo para la revista 1Arriba, escribí que el jefe del CAI, pese a estar recién llegado, es Pedro Llompart, uno de los mejores en su equipo hoy. Por suerte, su mejor cualidad -jugarse los balones en momentos decisivos- no tuvo oportunidad de salir a relucir.

El CAI demostró el que es uno de sus principales defectos desde su regreso a la ACB: le cuesta horrores competir cuando no tiene acierto ofensivo. Si no es capaz de castigar por dentro a un equipo mermado en el juego interior y, al mismo tiempo, se queda en un paupérrimo 19% en el tiro de tres, sus posibilidades de ganar fuera de casa en la ACB se reducen drásticamente. El gran punto débil de este equipo es la defensa, lo lleva siendo ya en las dos temporadas anteriores.

Toolson sostuvo el ataque amarillo en el primer tiempo

Lo mejor

  • El reparto de papeles, la aportación coral. En el primer tiempo fueron los arranques de talento individual de Toolson, con dos triples muy forzados y valentía para penetrar, cuando el equipo no jugaba a nada. Después fueron Báez y Nelson y terminó rematando Scheyer, ya con ataque más organizado. Los cuatro acabaron por encima de 10 puntos. Newley aportó intensidad atrás (y 7 puntos) y Beirán (9 tantos) ayudó en el rebote; ambos colaboraron además moviéndose bien sin balón. 
  • La manera de camuflar los defectos. En esta ocasión fue la falta de centímetros, que no se notó especialmente bajo el aro, con emparejamientos dexfavorables en altura y kilos casi siempre; ni en el rebote (de hecho, el Gran Canaria superó a su rival en ese apartado). 
  • Eulis Báez. Una parte importante de la responsabilidad del punto anterior recae en Eulis Báez. Con él en cancha, el Gran Canaria superó por 20 puntos al Zaragoza, el mejor dato de todo el equipo. Supo defender por delante a Jones y evitar que el juego interior visitante se sintiera cómodo. Se sobrepuso a su mal inicio (dos primeros triples fallados nada más salir y dos pérdidas en acciones posterior) para luego sumar de manera diversas, pero sobre todo jugando al poste. El hecho de que jugara enfermo, como explicó Pedro Martínez en la rueda de prensa tras el partido, le da aun más mérito a su labor y a su compromiso con el equipo. 
  • La capacidad para agarrarse al partido y la concentración para no dejarse ir. Creo que fue clave el parcial de final del segundo cuarto, porque supuso la diferencia entre irse al descanso diez abajo para irse con marcador casi igualado. Jugando con Nelson y Báez, la defensa fue mucho más agresiva y se buscó correr mucho más. En el segundo tiempo se demostró oficio y cabeza para jugar hasta el final y ensanchar la renta.
Lo peor
  • El juego exterior del CAI, falto de puntería todo el encuentro. Es sorprendente que un equipo con tantos jugadores capaces de anotar de tres y tantos especialistas (Topper, Stenfansson, Rudez, Van Rossom, Roll...) falle tantos tiros claros y se quede en un 4/21 (19%) desde el 6,75. No ganarán mucho así.
  • La capacidad del Granca para desaparecer del encuentro. En el primer cuarto encajó un 2-16 que lo dejó 10 puntos por debajo, el tipo de parciales que jugando fuera de casa ponen el partido cuesta arriba. La sensación durante este tiempo fue que nada funcionaba en ataque, que cada uno hacía la guerra por su cuenta. Incluso anoté un par de jugadas donde el balón no entró en el 6,75 en toda la posesión. Y en todo el primer tiempo se anotaron únicamente 3 tiros libres, por la ausencia de agresividad ofensiva.
  • La dependencia del triple, con la floja puntería que demuestra. Al final del primer tiempo, el Gran Canaria llevaba casi tantos lanzamientos de tres (16) como de dos (18). En el segundo tiempo, el balance fue mucho más equilibrado (11 por 19), gracias también al número de tiros libres lanzados. Ha ocurrido esta temporada y en la anterior: cuando el ataque funciona mal, se recurre al triple. Y los porcentajes continúan siendo muy bajos: actualmente, un 30%, el segundo peor de la competición
  • El desacierto en los tiros libres: al terminar la quinta jornada, el Herbalife no llega al 65% en tiros libres. Curiosamente es un problema que se ve atenuado por otro problema, a mi juicio más grave: la escasa cantidad de lanzamientos desde el 4,60 que efectúa el equipo amarillo. Sólo tres equipos lanzan menos: el propio CAI Zaragoza, el Valladolid y, extrañamente, el Baskonia, que es el que menos veces va a la línea de toda la competición.
La victoria de hoy hay que ponerla en contexto, como digo. No sólo es un rival a priori con obejtivos similares, sino que sirve para cortar una racha de dos derrotas y refuerza la sensación de solidez como local, una cualidad sobre la que el Gran Canaria ha asentado su trayectoria en la ACB.  La semana que viene toca otro rival que no se ha estrenado. Esperemos que la visita no tenga el mismo efecto que en el Cajasol de Sevilla.

miércoles, octubre 17, 2012

La última versión del Chapu


Este Nocioni es un jugador más maduro,
pero con el carácter de siempre
Entre el Andrés Nocioni que llegó jovencito y prometedor a Vitoria y el que retornó la pasada temporada a la capital alavesa hay algo más de 12 años, otras tantas temporadas, un sinfín de kilómetros –en las piernas y en los aviones NBA- y muchos cambios de equipo y de rol dentro de ellos.

Toda esa variedad no ha conseguido modificar ni un ápice su entrega dentro de la cancha, su afán competitivo -tan característico de la generación argentina de la que forma parte- y su fuerte carácter.

En marzo de 2011 se produjo la segunda vuelta a Euskadi de Nocioni, que en la temporada 2000/2001 tuvo que demostrar su valía con Manresa en la LEB para poder regresar a Vitoria.

Tras sus años NBA, al Baskonia llegó un Chapu algo más calmado en la cancha, un poco menos activo en defensa y más acostumbrado a un papel secundario, sin necesidad de acaparar tanto balón como en aquellas temporadas de principio de milenio en las que llegó a ser MVP de la temporada ACB.

Quizá sea esta la versión más sabia de Andrés Nocioni, aunque conserve parecida puntería desde el triple, la misma agresividad para ir hacia el aro y semejante fuerza y habilidad para postear contra aleros más pequeños.

La versión definitiva del Chapu, con la combinación precisa de potencia y control, de fuerza e inteligencia. Pero con su personalidad intacta, eso sí.


Este texto lo escribí para el primer número de 1Arriba, la revista que se repartirá antes de cada encuentro en el CID esta temporada. Quién me iba a decir que Nocioni sería tan importante...

domingo, octubre 07, 2012

Demostración de carácter del Granca en Manresa

Un nuevo partidazo de Nelson

Una espectacular remontada en el segundo tiempo sirvió al Gran Canaria para llevarse la victoria en Manresa (64-80) con la diferencia más grande de todas sus visitas al feudo manresano en la ACB. La demostración de carácter y fe del Gran Canaria en los dos últimos periodos (en los que el parcial fue de 16-48) alcanzó un grado superlativo, justo lo contrario que ocurrió la temporada pasada en su visita al Bages.
A veces escriben mejor la historia los propios protagonistas, como fue el caso de Paulo Prestes en su cuenta de twitter: "Afronta tu camino con coraje, no tengas miedo de las críticas de los demás. Y, sobre todo, no te dejes paralizar por tus propias críticas". Su transformación tras el descanso fue el caso más extremo de metamorfosis grancanaria, pero no fue la única.

La reflexión de Prestes, que seguro que firmaría como propia Pedro Martínez, constata una de las grandes diferencias entre el Gran Canaria de la temporada pasada y el de esta: la capacidad de seguir jugando en la adversidad, de sacar el talento a relucir cuando más falta hace y de no amedrentarse por la responsabilidad. La otra principal diferencia se puede definir de manera más mundana. Simplemente, en todos los jugadores que han llegado hay más talento ofensivo que en los que se marcharon.

Plano táctico
En estos partidos donde el cambio de un tiempo a otro es tan grande, se suele hacer mucho hincapié en el rendimiento individual, los cambios en el porcentaje de tiro y las recuperaciones y pérdidas. Y se habla poco de los ajustes tácticos, cuando, en mi opinión, hubo dos decisiones importantes del banquillo visitante:
  • Toolson dejó de defender al escolta rival (principalmente DeVries, que llevaba 3/4 desde el 6,75 y 11 puntos al descanso) para encargarse de él Bellas o Newley, jugando al mismo tiempo que Beirán;
  • Siempre que salía Hanga, saltaba a escena Bellas, cuya actividad puso en aprietos al húngaro y atascó el  ataque manresano

Algunas decisiones tácticas fueron importantes para el cambio de imagen del Granca

Un dato menos relevante pero que también mejoró respecto al partido frente al Bilbao fue la salida de presión del Herbalife Gran Canaria. Pareció muy bien preparada la manera de evitar la zona press 1-2-2 que puso en práctica Ponsarnau en el primer tiempo, en una evidencia del esfuerzo de scouting insular cuando sólo se ha jugado un encuentro de liga.

Vuelve el buen juego
Si la demostración de carácter es la gran noticia de la jornada, la vuelta del buen juego es otro feliz reencuentro. Con Scheyer al mando en el segundo tiempo, el Gran Canaria empezó a remontar tirando de talento individual, con acciones del propio ex Blue Devil, de Toolson y de Nelson, para rematar el encuentro con buen juego colectivo, con un movimiento de balón excelso por momentos, con ganas de salir corriendo a la mínima oportunidad y mucha inteligencia para reconocer las ventajas.

Colapso manresano
La baja de Javi Rodríguez se notó demasiado en el Manresa. Álex Hernández se está haciendo un hueco en la liga, tiene frescura y rapidez para sumar en ataque, pero carece -por ahora, al menos- de la facilidad para hacer jugar a todo el equipo que sí tiene el base canterano del Baskonia. (Aparte de que su debilidad defensiva es tremenda). 

Cuando el Manresa no metió de tres (6/10 en el primer tiempo, 0/11 en el segundo), no supo buscar otras armas para hacer daño. Ponsarnau dijo al terminar que no habían explotado suficientemente las bajas interiores de los amarillos, algo en lo que tuvo mucha culpa el buen hacer de Samuel Domínguez atrás. En todo caso, tampoco sacaron partido del contraataque, no supieron jugar más agresivos pese a los problemas de faltas (lanzaron 2 tiros libres en los dos últimos periodos) visitantes y ni siquiera en el rebote ofensivo se hicieron valer.

El año pasado, la capacidad física y técnica de su perímetro era muy superior, con Downs, el propio Hanga y con Gladyr. Ramsdell y Arteaga, aunque apuntan maneras, tienen que adaptarse a la liga, al arbitraje y a las defensas ACB. Así las cosas, en este inicio de liga, si De Vries no suma, el Manresa va a sufrir en ataque.

Samu Domínguez estuvo muy bien en defensa


Lo mejor
  • Primera victoria a domicilio a la primera oportunidad, con condiciones adversas por las lesiones y el mal inicio. Debería ser uno de esos partidos que estimula la confianza en el equipo, propia y externa, y que ayuda a generar inercia positiva por la muestra de carácter que supone.
  • La actuación de los pívots en un día difícil. Samuel Domínguez habrá hecho ver a muchos que con trabajo e inteligencia se pueden solventar muchas carencias físicas. Su disposición a las ayudas y su colocación fueron primordiales en muchos momentos, aunque en varias acciones no pudiera parar los 1x1 de Asselin, muy superior físicamente. La actuación de Prestes fue el epítome del rendimiento grancanario. Perdido en el primer tiempo, con tres faltas muy rápidas y muy tontas y una pérdida de balón, sumó un impresionante -5 de valoración en un minuto y diez segundos. Luego se rehizo: acabó con 10 puntos y 9 rebotes en 14 minutos, sumando 17 de valoración en ese periodo de tiempo (para quedarse en 12 al final). Hizo un daño tremendo en el rebote ofensivo y apuntaló el tablero propio.
  • La nueva tripleta exterior. Cada uno en su papel, el trío formado por Scheyer, Toolson y Newley se está revelando como un juego exterior de altísimo nivel, con un talento ofensivo pocas veces visto en la isla y con inteligencia -la que pone Jon-, puntería -de la mano de Ryan- y agresividad -aportada por Brad. 
  • La cabeza y concentración del segundo tiempo. En una remontada así, se corría el riesgo de dejarse llevar con el partido de cara, pero el Gran Canaria siguió jugando con mucha inteligencia y terminó con la máxima ventaja del encuentro. Redujo las pérdidas -sólo 5 en el segundo tiempo-, evitó las faltas, que habían dado 10 puntos fáciles en el primer cuarto, y cerró el rebote (sólo dos rechaces en ataque de los catalanes, por 16 en defensa del conjunto canario).

Lo peor
  • La capacidad de descentrarse y encajar un parcial grande en contra. Era un mal endémico el año pasado, sólo que entonces costaba un mundo recuperarlo y ahora hay más facilidad para sumar en ataque. Pero el parcial encajado entre el final del primer cuarto y el inicio del segundo fue demasiado abultado, con muchas facilidades por faltas tontas a destiempo y varias pérdidas de balón. 
  • Los problemas en la defensa individual de varios jugadores. En los dos primeros encuentros se ha visto que Toolson va a sufrir defendiendo a escoltas anotadores, que Scheyer calcula demasiado su esfuerzo atrás, que Nelson sigue siendo débil a la hora de defender al poste y que a Newley le cuesta emplearse con su agresividad habitual sin cometer faltas. La clave será poder esconder esas debilidades, porque se trata de jugadores que tendrán que jugar bastante si el Gran Canaria quiere estar lo más arriba posible. Será una tarea compleja que caerá en gran medida en la preparación del cuerpo técnico, cuya solvencia en esas lides se ha demostrado varias veces.
  • El apagón ofensivo del Manresa. En la lectura de las claves, Pedro Martínez aludió antes que nada al colapso en ataque de los locales, ya comentado. Tengo a Ponsarnau como uno de esos técnicos de mucha mayor valía que reconocimiento, pero hoy no supo encontrar soluciones, ni tácticas ni morales, para su equipo. Mala señal para un conjunto que acostumbra a sumar muchas victorias en los inicios de liga.

Con todo lo positivo que está siendo el inicio de temporada grancanario, encuentro que el equipo tiene margen de mejora, por lo visto en estos partidos. Todavía se le puede pedir que el ataque mantenga el ritmo durante más tiempo, que el movimiento de balón sea tan fluido como lo fue en el último cuarto en Manresa y que la agresividad -y la suma de tiros libres- sea un recurso más cuando las cosas van mal.

Pero el camino parece el adecuado. Ahora, a refrendarlo frente a uno de los equipos de arriba. Y con estreno de la nueva revista 1 Arriba en el pabellón, donde escribiré algún que otro texto junto a Pepe Alvarado y Armando Ojeda.

domingo, septiembre 30, 2012

Debut con victoria del Granca, cinco años después


La vuelta del baloncesto al Centro Insular de los Deportes trajo el primer arranque victorioso en el último lustro para el Gran Canaria, que derrotó al Bilbao (65-59) en un encuentro típico de inicios de temporada por su falta de fluidez y por el decaimiento físico y de acierto.

El Herbalife Gran Canaria apuntó cosas buenas contra un rival de bastante nivel, pero le faltó continuidad para que fuera una jornada redonda. La victoria llegó porque tuvo mucho más oficio y acierto en los momentos decisivos, para darle la vuelta al marcador justo cuando el Bilbao se puso por delante después de ir todo el partido ganando. Ese acierto vino más por el talento individual que por el juego colectivo, como es propio de esta época de temporada. Pero supone un paso enorme respecto a la pasada temporada, donde ese talento no asomó prácticamente nunca.

Me gustó el ataque amarillo, especialmente en el primer tiempo, por la variedad de armas ofensivas, el juego sin balón y la versatilidad de varios jugadores. No ofreció tan buenas sensaciones la defensa, con algunos apuros en los 1x1 y bastantes canastas fáciles permitidas.


Apuntes tácticos
Con los dos equipos en defensa individual los 40 minutos, las variaciones tácticas más relevantes fueron las presiones a toda la cancha de ambos equipos. El Gran Canaria la empleó en varios momentos, casi siempre con Tomás Bellas en cancha, y practicó -con poco acierto- los 2x1 contra el jugador que lleva el balón al cruzar la media cancha. El Bilbao sólo presionó a toda cancha al final del encuentro, cuando el marcador lo obligó, y el Gran Canaria agradeció que esperara tanto tiempo, porque tuvo problemas para pasarla.

Otro aspecto interesante fue el duelo de Mumbrú con los aleros locales. El catalán hizo daño jugando el poste en el último cuarto y ni Beirán ni Newley pudieron pararlo. Tal fue así que Pedro Martínez, en unos de los últimos tiempos muertos, mandó al otro alero, tras preguntar quién defendía a Roger Grimau, a hacer ayudas. Le tocó a Toolson y salió bien, porque Grimau se vio forzado a tirar, con malos resultados.


La remodelación del Bilbao
Existe una corriente bastante numerosa de aficionados bilbaínos que habla de cómo echará de menos el Gescrap Bizkaia Bilbao Basket a Aaron Jackson y a Banic esta temporada. Sin embargo, echando un vistazo rápido a los números del año pasado, es fácil apreciar que al equipo le iba mucho mejor con Raúl López (+60 en la estadística más/menos) que con el norteamericano (sólo +16, cuando el equipo registra un +21). Banic tiene números todavía peores (+13).

A quien sí echarán de menos es a D'Or Fisher, porque un cinco de esas características no se encuentra fácilmente. Rakovic, que estuvo muy mal, mejorará, sobre todo en defensa, pero ni es tan contundente cerca del aro ni tiene el tiro de 4 metros que tiene el ex madridista. Hamilton dejó ver algunos detalles en los dos lados de la cancha, pero todavía le falta para estar en forma y acostumbrarse al ritmo y exigencia de la ACB.

Quizá lo que menos me gustó fue Katsikaris, tanto en sus decisiones a la hora de rotar a sus jugadores como en la rueda de prensa posterior al partido: parece ser que ahora es el calor el factor que termina por delimitar la balanza en favor de los locales. Antes era la piscina, que causaba humedad; en otras temporadas eran los viajes largos. El caso es que el balance del Bilbao en la isla es 9 derrotas y 0 victorias.



Lo mejor

  • El talento individual para ganar partidos. Ver cómo jugó Scheyer el 2x2 para levantarse y anotar un triple cuando el equipo estaba uno abajo fue toda una revelación, tras un partido en el que no había estado especialmente bien. Y al siguiente ataque, Uros Slokar resolvió valientemente un ataque que se estaba complicando con un tiro de 5 metros. Fueron dos acciones de las que vimos muy pocas el año pasado.
  • La capacidad de endurecer la defensa en algunos instantes. Pese a que hubo varios despistes y bastante permisividad en los 1x1 de los exteriores (sobre todo de Scheyer y Toolson), hubo momentos de más actividad y se pudo ver bastante asimilación de los conceptos de defensa de la línea de pase y las ayudas, aunque en algún caso llegaran tarde. Se vio que Slokar puede ser más importante de lo que se esperaba en defensa, porque sus largos brazos llegan muy lejos y es muy alto.   Fue interesante también la ayuda de los aleros en el rebote (Newley atrapó 7 rechaces).
  • La variedad anotadora. Los seis jugadores que disputaron más de 20 minutos anotaron entre 7 y 17 puntos, con bastante versatilidad, además. Toolson demostró que juega muy bien sin balón, que sabe leer la defensa para salir de los bloqueos, y también que es capaz de sumar de dos y de tres; Scheyer dejó ver que es buen pasador y que no abusa del bote; Slokar, que suma de diferentes formas (aunque necesite bastantes tiros para ello) y que pasa bien; y Nelson volvió a constatar que, cuando está en forma, es de los mejores ala-pívots de la competición en ataque.
  • La competitividad del Bilbao. Me encanta la mentalidad que tiene el Bilbao, la dureza mental que lleva exhibiendo los dos últimos años. Los vascos se mantuvieron en el partido pese a ir perdiendo por 10 durante bastante tiempo y consiguieron reducir la diferencia, incluso ponerse por delante, sin tener ningún acierto exterior, a base de defensa y dureza. Desde que funcionen un poco mejor dos de los que se esperaban que fuera amenazas exteriores, Pilepic y Moerman, debería ir hacia arriba.


Lo peor

  • El arbitraje. Poco criterio, muchas faltas tontas, demasiado protagonismo. Es posible que, como dijo Katsikaris, sea un precio a pagar hasta que los equipos se acostumbre al nuevo criterio (que castiga el uso de las manos en la defensa exterior), en el que todos estaban de acuerdo, según el griego. Pero a mí me pareció muy muy flojo.
  • Las pérdidas del balón. Hubo hasta 21 posesiones desperdiciadas, algunas de las cuales dieron vida al Bilbao al final. Aunque es normal que ocurra a estas alturas de temporada, cuando los jugadores están aún conociéndose y no se ha alcanzado la finura que da el rodaje de los partidos, en algunos momentos me pareció que había falta de tensión competitiva. Ver a Toolson salir driblando hacia la banda en la presión final, sin que nadie le apoyara, fue un ejemplo de lo que digo. También hay que contar con que varios jugadores se enfrentaban a su primer encuentro oficial en ACB (Toolson y Scheyer) y que, igual que ocurrió con English y Carroll, mejorarán.
  • El bajón en el final del tercer cuarto y principios del último. Uno de los males endémicos del Granca es su capacidad para irse de los partidos, para dejar de sumar y permitir que los problemas en ataque afecten a la concentración defensiva. Empezó con Prestes y Guerra en cancha, no lo arregló Bellas -que estuvo bastante mal, habrá que ver si es capaz de sumar como al final del año pasado teniendo un papel secundario- y sólo terminó cuando volvieron Scheyer y Nelson.


Una tentación a la que se suele sucumbir cuando se habla de deporte es la de establecer predicciones sin contar con datos suficientes. Tras una jornada de competición, todavía falta mucho para saber si lo visto hoy va a ser la tónica durante la temporada o la excepción. Así que, de momento, lo único que vale es la victoria ante un rival de los que tienen presupuesto alto y plantilla de renombre. Es un buen comienzo.

domingo, septiembre 09, 2012

El Gran Canaria de LEB Plata, año I

El primero proyecto del Gran Canaria en LEB Plata ya tiene plantilla oficial y equipo técnico confirmado. Mirando el calendario de la FEB, parece que jugará los viernes a las 19-30, en el CID. La liga comienza el viernes 13 de octubre y juegan otros 10 equipos, entre ellos los equipos vinculados de Unicaja y Joventut. De momento, sólo se conoce un encuentro de pretemporada, contra el Palma Air Europa, justo una semana antes de empezar la liga (6 de octubre), según la tabla de solobasket.

La plantilla confirmada, de 12 jugadores, incluye también a algunos jugadores que entrenarán con el equipo ACB con frecuencia y que incluso puede que tengan algún minuto en ACB. Comento mis impresiones línea por línea:

Bases nivel LEB Oro

  • Christian Díaz demostró el año pasado que puede jugar en LEB Oro con solvencia; de hecho, se rumoreó con su cesión a algún equipo (especialmente al Orense). Para él, jugar en LEB Plata supondrá bajar un escalón competitivo. Sin embargo, es importante que vaya entrando en la dinámica ACB. Hay que recordar que al UB La Palma llegó así, como tercer base / quinto alero y fue ganándose minutos y la posición de base para el año siguiente. Hay algunos que apuntan al puesto de base como el más débil del ACB y señalan que Scheyer podría jugar de uno. Pues bien, mi apuesta es que si hay alguna necesidad concreta, será Christian el que tenga su oportunidad, porque su agresividad defensiva se ajusta muy bien al tipo de defensa que demanda Pedro Martínez.
  • Fabio Santana también compitió bien en LEB Oro la temporada pasada, pero no tenía la experiencia en la categoría, así que notará menos el bajón. Es de esperar que juegue muchos minutos. Le vendría bien un poco de estabilidad, porque los dos últimos años los ha pasado a caballo en dos equipos, que posiblemente afecta más a un base.
  • Joaquín Portugués, todavía junior, será el tercer base. Cubrirá las posibles bajas de otros jugadores cuando se desplacen con el equipo ACB. Esta última temporada empezó a estar en la órbita de la selección española. No lo he visto jugar, pero mucha gente lo describe como un jugador físicamente muy desarrollado, con buenas piernas, y capacidad de penetración. Será interesante ver cómo se adapta un jugador junior a LEB Plata, comparado con cómo lo hacían en la EBA hace unos años.

Veteranía en los escoltas y aleros

  • Roberto Guerra es el jugador más conocido de la plantilla. Todos los medios destacan su presencia en la plantilla por encima del resto. Desde el primer día está presente en los entrenamientos del ACB, aunque su nivel de juego actual dista mucho del que se requiere para el primer equipo, me temo. Si está bien físicamente, le sobra capacidad atlética y experiencia para liderar al grupo, que será su principal función junto al resto de veteranos. Todos los filiales tienen jugadores de este perfil; el Barcelona, sin ir más lejos, ha fichado a Alfons Alzamora para su proyecto en LEB Oro, mientras que el Joventut hizo lo propio con Jordi Llorens hace unos años.
  • Juanmi Morales es otro veterano que pasó por las categorías de base del Gran Canaria, pero sin oportunidades para llegar a la ACB, a lo que quizá ayudó su indefinición entre el puesto de base y escolta. Como dos claro, destacó mucho en LEB 2 y se hizo un hueco en LEB, donde jugó en varios equipos. Curiosamente, disputó varias temporadas en equipos de Extremadura (Cáceres y Plasencia). Ha tenido varias lesiones largas en las últimas tres temporadas, algo que un jugador de su estilo -muy dado a ir hacia el aro y forzar faltas, con bastante potencia física- puede acusar.
  • Añaterve Cruz es un caso extraño, un eslabón perdido entre generaciones más conocidas de la cantera. Era el anotador más destacado -casi 16 puntos por partido en su último año- y el exterior más prometedor en el filial en las temporadas 2004-2007, pero, curiosamente, no tuvo oportunidades con el primer equipo. Con el descenso del filial a la Primera División autonómica, salió de las islas para jugar en LEB Bronce primero -donde participó en la consecución de un ascenso- y en LEB Plata después, donde es un jugador de rotación valorado. En equipos de esta categoría no es un referente anotador tan claro, pero sus entrenadores alaban su capacidad de sacrificio en defensa. Ejercerá de veterano, pero todavía tiene 26 años.
  • Tridon Makonda será el único alero alto claro de la plantilla. En el junior el año pasado todavía jugaba como ala-pívot en algunos momentos, pero el club trabaja desde que era cadete para convertirlo en un alero puro. Sobre todo le falta manejo de balón y soltura en el bote, así como regularidad en el tiro, pero desde que le vi en el campeonato cadete de Zaragoza en 2010 me sorprendió su capacidad de pase para conectar con el pívot del equipo, Ndiaye. Impresiona físicamente y va bien al rebote. Su primer año senior será crucial para saber si es realmente un proyecto de futuro para el primer equipo.

Pívots jóvenes y con poca experiencia

  • Samuel Domínguez, de 21 años, es el jugador interior más veterano del equipo, lo que refleja la escasa experiencia que atesora el equipo por dentro, sin duda su punto más débil. Tuvo un año malo en La Palma, con pocos minutos y escasa progresión. Sigue siendo un jugador inteligente y trabajador en los aros, pero en competiciones superiores queda patente su fragilidad física. Deberá ser importante en el equipo, igual que lo fue en su último año EBA, donde dio un recital.
  • Walter Tavares, Edy, está despertando expectación por su presencia en los entrenamientos del equipo ACB y ciertos comentarios sobre su progresión, algo lógico al tratarse de un jugador de 2,20 metros. La historia de su llegada al Gran Canaria, publicada días atrás en La Provincia, es muy interesante. Sigo pensando, no obstante, que el club se equivocó al mandarlo a La Palma y evitar que compitiera más (únicamente 90 minutos en toda la temporada, aunque es cierto que pasó un pequeño periodo lesionado). Aun así se las ingenió para jugar muchos minutos en el play-off, también debido a que se enfrentaba a Starosta, un 2,16 para el que no tenían mucha respuesta los otros pívots palmeros. Hay mucha ilusión puesta en su progresión.
  • Bakary Konate, al igual que Samuel Domínguez, tuvo pocas oportunidades el año pasado, en su primer año senior. En las dos últimas temporadas ha pasado mucho tiempo lesionado y, quizá por eso, se ha transformado físicamente. Ahora está mucho más fuerte, ya no es aquel chico desgarbado que culminaba mates con mucha facilidad en EBA. Mis dudas se centran en cómo ha progresado jugando en el poste bajo y si conserva la facilidad para levantarse en suspensión desde 4-5 metros. Es un grandísimo reboteador y está ante una oportunidad interesante de jugar minutos.
  • Mamadou Ndiaye (o Niang, según aparece en el comunicado del club). Dominador en categorías cadete y junior, ahora le llega su oportunidad de ver cómo se acopla a mayores exigencias competitivas. Es uno de esos jugadores, junto a Makonda, que ha sufrido el no tener un equipo EBA para ir curtiéndose en competición con veteranos durante toda su época junior. Si hay una cosa por la que destaca es por conocer sus limitaciones y jugar muy fácil, manteniendo el balón arriba y aprovechando muy bien su envergadura. No sé cuánto ha progresado físicamente, porque hasta hace poco parecía todavía desgarbado.
  • Bart Stolk es un pívot holandés de 19 años que jugó cedido en el Náutico el año pasado, con poco impacto y no demasiados minutos (no llegó a 17 por encuentro). Aunque le he visto en dos partidos, poco puedo decir de él. El club lo tuvo a prueba antes de decidirse a ficharlo, así que le habrán observado potencial.

Ausencias y retornos

La ausencia más evidente en la plantilla es la de Olaf Schaftenaar, el alero holandés que tan buena campaña hizo en el Náutico de liga EBA. También de 19 años, promedió 14 puntos por encuentro, con cerca de 3 triples y un 44% desde el 6,25. Su ausencia no parece planificada, porque estuvo entrenando en el periodo de perfeccionamiento y había firmado contrato por 3 años más. Se marcha a una universidad americana, Oregon State, la misma donde jugó su hermano Roeland, que también tenía contrato con el Granca y se marchó a jugar en Breogán. Era el exterior más prometedor del club, pero desconozco las razones de su marcha.

Otra ausencia destacable es la de David Delgado, alero también cedido al Náutico la temporada pasada. Hace dos años sufrió una grave lesión -de rodilla, creo- que le tuvo mucho tiempo parado; antes de eso, era un fijo en las selecciones nacionales cadetes por su capacidad de hacer muchas cosas en la cancha.

Echo de menos, como digo, algo más de experiencia y dureza en el juego interior. Ya escribí que harían falta veteranos (apunté, con poco acierto, el nombre de Martín Calvo), pero todos ocupan posiciones exteriores. De hecho, por un tiempo se especuló con la llegada de Jorge Santana también.

Además del retorno de Guerra, Morales y Cruz, hay otro retorno: el del entrenador, Pablo Melo. Se marchó del club hace algunas temporadas y entrenó en Irlanda y en Tenerife. En solobasket comentó varias cuestiones sobre la plantilla. Le ayudará Gaby Alonso, cuyo equipo infantil deslumbró en los campeonatos de España.

domingo, septiembre 02, 2012

Consideraciones sobre la plantilla del Gran Canaria 2012 (I): Los roles y las expectativas

Esta es la primera entrada hablando sobre la plantilla del Gran Canaria. No es un análisis pormenorizado de la plantilla (de momento, se puede leer el de Rivo en el foro de acb.com), porque prefiero esperar a ver jugar a varios jugadores.

Así que empiezo comentando algunas cuestiones sobre las expectativas que generan varios jugadores y los roles que tendrán y las expectativas que generan.


El rol de Newley y el ejemplo de Bramos

  • La incorporación que me parece verdaderamente destacable, la que más ilusión me hace, es la de Brad Newley, ya que se trata de un alero de rotación de nivel Euroliga. Ahora bien, en el Granca probablemente le espere un rol algo diferente, en el que tendrá que acaparar más tiros y aportar más puntos que en otros equipos. ¿Sabrá adaptarse?
  • Veamos el ejemplo de Michael Bramos. Fichó como un recambio de Jaycee Carroll, hizo una muy buena temporada en el papel de escolta suplente. Acabó jugando mucho como tres, quitándole minutos a Moran, por su eficacia en el triple y aplicación en defensa. Al siguiente año, sin Carroll ni ninguna otra referencia ofensiva exterior, tuvo que asumir un rol mucho más preponderante y el equipo notó que carecía del nivel suficiente para mantener la amenaza desde el perímetro. No era su rol, no estaba preparado para ejercerlo, pero en el papel del año anterior encajaba perfectamente. Tanto que lo ejercerá en Panathinaikos, uno de los equipos punteros de Europa.

Las expectativas que despierta Scheyer (y las que no genera Báez)
  • Jon Scheyer era una estrella universitaria, eso lo sabe todo el mundo. También es conocida su mala suerte en la liga de verano, pero lo que es evidente es que en Europa tiene todo por demostrar. Taurean Green ganó dos títulos universitarios -bien es cierto que sin el liderazgo que ejercía Scheyer-, y ya sabemos cómo acabó su etapa grancanaria. Las expectativas de los aficionados son demasiado altas para lo que se ha visto en el nivel profesional, Liga de Verano de la NBA incluida. Está por ver, también, su capacidad para jugar como base en la ACB.
  • En la primera entrada sobre la plantilla del verano había hablado un poco de Eulis Báez, pero no comenté mucho sobre su fichaje, que para mí es todo un acierto. El dominicano, de quien se espera mucho menos que de otros jugadores más conocidos, es un valor sólido (tras su debut, en los siguientes 5 partidos con el Joventut estuvo siempre por encima de 12 puntos y por encima de 7 rebotes) y fuerte. Otra cosa será cómo defenderá el Granca a los ala-pívots que jueguen al poste bajo. Por cierto, en su selección juega bastante tiempo como alero, aunque no creo que eso lo veamos en ACB.

El papel de los bases en la plantilla
  • Casi todos los análisis que he leído apuntan a la posición de base como la mayor duda -por decirlo suavemente- en la plantilla. El bajón en el rendimiento de Alvarado en el último tramo de la liga pasada y las dudas que en ciertos sectores sigue generando Bellas llevan a elucubrar sobre la posibilidad de que Scheyer acabe dirigiendo. Esas especulaciones sin haberlo visto jugar me parecen demasiado atrevidas, tanto más después del sprint final de temporada que hizo Bellas.
  • Sigo pensando que Óscar está pagando el peaje para jugar en la ACB -y probablemente todavía le quede-, pero será rentable a medio plazo (sería muy beneficioso que lo fuera a corto plazo, pero está por ver cómo evoluciona físicamente). Y tener a Christian Díaz entrenando con el primer equipo servirá para que no se acomode, un peligro que Carlos Frade tuvo que combatir sentando a Alvarado dos partidos en su primera temporada en La Palma.

domingo, agosto 05, 2012

¿Qué pierde el Gran Canaria sin Savané?

"Muchas gracias por estos 8 años maravillos que hemos pasado". Fueran las últimas palabras de Savané en el CID, dedicadas al público que lo tomó como estandarte del equipo y del club en muchas ocasiones. Se marcha el máximo anotador de la historia del Gran Canaria, también máximo reboteador y taponador, destacado en casi todas las clasificaciones estadísticas históricas.


Pero, sobre todo, Savané ha sido el jugador más carismático del Gran Canaria, el más comprometido con la sociedad isleña y el líder indiscutible en el vestuario. Igual que hice el año pasado cuando se marchó Moran, es interesante analizar qué perderá el Gran Canaria sin su capitán.


1) En la cancha

Es evidente que el impacto de Taph en el juego del Gran Canaria ya no es el de hace unas temporadas. La evolución de sus números es significativa: sus dos últimas temporadas han registrado una caída en su rendimiento, como atestiguan sus números. La lesión a mitad de la temporada pasada sin duda ha afectado, igual que la pérdida de explosividad con el paso de los años, muy importante en un jugador de las cualidades físicas de Savané.


La tabla a continuación muestra la evolución de los aspectos estadísticos más significativos en su juego.




Al comparar los datos con los de otros pívots de la ACB y en su propio equipo, se observan algunas conclusiones relevantes:

  • Comparando sólo con los pívots suplentes de la liga, Savané es el peor reboteador (contando estadísticas a 40 minutos) y está muy por debajo de la media en tapones (0,98 tapones/40 minutos cuando el promedio es 1,44). 
  • Además, en toda la ACB sólo hay tres pívots suplentes menos eficaces que él en ataque, Archibald, Koné y Junyent. El resto -otros 21 pívots, incluido Ekperigin- saca mejor provecho de sus posesiones.


2) En el vestuario

Cuando escribí sobre la marcha de Moran, cité palabras de un ex miembro del cuerpo técnico grancanario aludiendo a la importancia del senegalés. "Este es el equipo de Savané", me describió.

Durante toda la temporada han surgido varios comentarios sobre la importancia de su liderazgo para lograr la implicación de todo el equipo en la lucha por evitar el descenso. El mismo liderazgo que se ganó con acciones como la del año pasado en la Copa del Rey, cuando, recién salido de su operación, entró, ayudado de muletas, al Palacio de los Deportes del Madrid para ver in situ el enfrentamiento entre Gran Canaria y Real Madrid.

Savané es un capitán de los que da ejemplo con su trabajo, de los que colabora en la adaptación de los nuevos y ayuda en la progresión de los jóvenes. El primero en tomar la palabra cuando las cosas no van bien, como se espera de un capitán.

Con todo, su figura no es tan necesaria ahora, con más españoles en el equipo y un núcleo ya asentado (Bellas, Alvarado, Beirán y Rey) en la competición y en el club. Spencer Nelson desempeñará una parte del rol que hacía Savané, la del jugador veterano que aconseja y lidera ante el resto. Y probablemente el nuevo capitán sea Tomás Bellas, cuyo carácter e implicación en la mejora del equipo es muy apreciado por el cuerpo técnico.

3) En la grada, en la ciudad, en la isla

Quien más va a notar la marcha de Savané es la afición del Granca, con la que ha congeniado desde el primer día. Taph no es sólo un jugador de baloncesto carismático, es también uno de los deportistas mejor formados y más comprometidos con su país y con la sociedad isleña.

Savané patrocina la Fundación Yakaar, con base en Canarias pero vocación internacional. Compra todos los años numerosos abonos para donarlos a organizaciones que trabajan con personas necesitadas. Es probablemente el jugador que más actos sociales realiza y acude regularmente a eventos organizados por Casa África y otras organizaciones culturales (la primera vez que lo vi fuera de la cancha fue en un evento celebrado en el Patio de las Culturas junto a Gonzalo Martínez).

En definitiva, Savané es una persona implicada, integrada en la sociedad canaria y con unos ideales y una personalidad que han sido ejemplares para muchos jóvenes. No creo que haya en España ningún deportista de alto nivel con su misma capacidad de compromiso.

No queda más que agradecerle su estancia en las islas. Y desearle suerte allá donde vaya, porque se marcha como el jugador más importante de la historia del Granca en la alta competición.

domingo, julio 15, 2012

Mientras tanto, en la Vega de San José...

Recupero el blog -con el titular bromeando por mi inactividad- para juntar algunos pensamientos de lo que ha ocurrido en el inicio de la preparación de la campaña 2012/2013 del Gran Canaria. Empiezo por la plantilla del equipo ACB y voy bajando de categoría.


La plantilla
  • Ahora mismo, la plantilla ACB del Gran Canaria la componen Óscar Alvarado, Tomás Bellas, Ryan Toolson, Javier Beirán, Spencer Nelson, Uros Slokar y Xavi Rey. Más de medio equipo, una cifra alta para lo habitual a estas alturas de temporada, cuando aún queda mucho verano por delante y una semana de Summer League en Las Vegas.
  • De la llegada de Ryan Toolson, poco puedo decir, porque nunca lo he visto jugar. Todo apunta a que se trata de un tirador, con lo que evidentemente el Gran Canaria intenta cubrir su principal carencia en el ataque de la temporada pasada. Llega tras jugar en Europa las tres últimas temporada (dos en Turquía, con números mucho mejores números, y una en Italia), por lo que su adaptación debería ser relativamente rápida.
  • Toolson parece llega para desempeñar el papel de escolta anotador clásico (igual que English o Carroll), por lo que dejaba poco espacio a Marquez Haynes, rescindido de mutuo acuerdo. Como siempre, hay una parte que da el primer paso para la rescisión y creo que en este caso fue el club, a juzgar por las palabras de Haynes en su blog ("No hubiese estado de acuerdo en marcharme si no tuviera mejores oportunidades por delante", responde a un comentario). Creo que su rendimiento no fue acorde con su salario, imagino que uno de los más altos de la plantilla dada la competencia que hubo por su fichaje, y que su escasa actitud defensiva acababa siendo un obstáculo.
  • El otro fichaje confirmado es el de Uros Slokar, un pívot esloveno con capacidad para jugar también de 4 que estuvo en la temporada 2010/2011 en Manresa con un rendimiento satisfactorio. Intentaré diseccionar más en profundidad sus puntos fuertes y débiles, pero a priori parece un buen fichaje por su versatilidad y por tener la capacidad anotadora que se echaba en falta en los jugadores interiores del año pasado.
  • Un poco antes de conocerse el fichaje de Slokar se había rumoreado con la llegada del dominicano Eulis Báez, ala-pívot que estuvo en el Joventut esta temporada, al que mejoró en su nivel competitivo. Aunque su ficha anterior se me hace algo alta para el club insular (200.000 euros, al parecer), sobre todo después de los fichajes confirmados. Completaría un juego interior interesante, pero veremos qué sucede.
  • Sigue pendiente la renovación de Savané. Por lo que se ha difundido, el Gran Canaria lo querría para ser el quinto pívot, es decir, que todavía seguiría interesado en el pívot senegalés aunque confirmara la llegada de Báez. Pero parece que a Taph no le agrada la idea. Sin conocer la situación, veo difícil que continúe.

Los jóvenes, La Palma y Vecindario
  • Hace aproximadamente un año, se supo que el Gran Canaria contaría con el UB La Palma como único filial, que abandonaba la idea de un equipo senior en la isla. Ha criticado varias veces esta decisión, pero Himar Ojeda lo defendía como la única solución posible dada la situación económica. Entiendo que la decisión de romper la vinculación con el UB La Palma tiene los mismos motivos: es demasiado difícil de sostener económicamente. Otra cosa es que el comunicado donde el Gran Canaria lo lamenta diga que es "inesperado" que el UB no salga en LEB Oro y que Joaquín Costa llegara a decir que los jóvenes del Granca jugaban pocos minutos.
  • Sin filial en LEB Oro, la solución del Gran Canaria ha sido solicitar plaza en LEB Plata, posiblemente para establecerse en Vecindario. Está por ver quién jugará en esa categoría, porque con algunos de los vinculados se ha ejecutado la cláusula de corte estipulada en el contrato (creo que son los casos de Ale López y Samuel Domínguez, por quienes no se ejercitó el derecho de tanteo) y en el de otros, como Roland Schaftenaar, ya tienen equipo incluso. Hasta el momento, el Gran Canaria no ha aclarado la situación de ninguno de los jugadores que no pertenecen a la primera plantilla
  • Lo mismo ocurrió con Óscar Alvarado. El Gran Canaria ejerció la potestad de romper el contrato para después ofrecerle un nuevo acuerdo por dos temporadas. El club lo vendió como "prorrogar su vinculación", sin hablar de la ruptura previa. Otro día escribiré sobre el oscurantismo en la comunicación del Gran Canaria actual (y pasado).
  • No tengo ni idea de la situación de Ale López, pero estoy bastante seguro de que tendrá hueco en equipos de LEB Oro, como mínimo.
  • Así las cosas, no se sabe aún qué jugadores conformarán la plantilla del filial del Gran Canaria, ni quién los entrenará. Para Christian Díaz creo que sería un paso atrás, a no ser que tuviera hueco como tercer base de la primera plantilla y alternara ACB con LEB Plata. Sí veo más probable que Fabio Santana, Bakary Konate y Walter Tavares Eddy compitan en la categoría, junto a los que dejan la edad junior, Tridon Makonda y, si no me equivoco, Mamadou Ndiaye. Habrá que completar con jugadores de experiencia en LEB (hay varios canarios, como Martín Calvo, Añaterve Cruz, Jorge Santana, Guillermo Justo y algunos más que ahora me dejo) y, probablemente, con algún junior, como Joaquín Portugués. (Actualizo) Se me habían pasado los tres jugadores cedidos en el Náutico -club que renunció a jugar en EBA la próxima temporada-, Bart Stolk, Olaf Schaftenaar (cuya temporada fue muy prometedora) y David Delgado. Claro que si no se ha dicho nada de los que estaban en La Palma, a ellos los tienen completamente olvidados.
  • (Actualizo) Se me había pasado en la entrada original comentar la llegada a Cáceres de Carlos Frade, que primero como entrenador ayudante y después como preparador de muchos de los jóvenes del club ha tenido un papel importante en los últimos años. Ojalá en Cáceres siga con su apuesta arriesgada de juego, tan bonita de ver, tan valiente y tan poco convencional en el baloncesto español. 

martes, mayo 29, 2012

Hasta pronto, Himar

1) Cuando conocí a Himar Ojeda en 2009, para redactar un reportaje, yo me había quedado sin trabajo, igual que él ahora. Hablamos mientras el equipo entrenaba a las órdenes del recién retornado Pedro Martínez y bajó un momento para presentarle a los nuevos jugadores de la plantilla al presidente de entonces, Lisandro Hernández. Nuestra charla debió durar alrededor de dos horas y provocó que algunos de los trabajadores del club se quedaran esperándole más de 15 minutos por atenderme a mí, que no pertenecía a ningún medio de comunicación. (Ese reportaje se publicó en acb.com y, como algún amigo me comentó, creo que era excesivamente laudatorio con los fichajes de Himar).

2) Una de mis primeras preguntas fue sobre su cambio de entrenador a director deportivo (en aquel entonces no era director general: no existía esa figura). Su respuesta fue rápida y amarga: "Yo estaría muchísimo más tranquilo como segundo entrenador". Eso llegaba después de dos temporadas con buenos resultados (ya quisiéramos para este año quedarnos fuera de play-off como en la temporada 2007/2008).
Así que ni me imagino cómo debe haberse sentido esta temporada, con los errores en los fichajes, la marcha de Butler, la lucha por el descenso y los cambios en la directiva.

3) Ese mismo verano, Himar había estado cerca de marcharse. Pero se quedó -este es su club, como él mismo dice, al fin y al cabo- y encadenó dos temporadas aun más exitosas. Ahora que está libre, no creo que tarde en encontrar destino: como decía Jordi Ardèvol -actual director de cantera del Barcelona; en aquel entonces, acertado director deportivo en Manresa- en el reportaje, "Himar Ojeda es una de las personas que más sabe de baloncesto en este país".

4) Evidentemente, todo no lo ha hecho bien. Bajo su mando en el club hay muchas decisiones que no me gustan y cierto oscurantismo que no debería existir en un club con financiación pública. Entre esas decisiones, muchas tienen que ver con la gestión de la cantera. El baloncesto en la isla ni empieza ni acaba con Himar Ojeda, igual que no lo hacía con Berdi Pérez (por cierto, ¿continuará como representante?). Pero a lo mejor el baloncesto de alto nivel en la isla sí termina con Joaquín Costa, o con quien quiera que tome las decisiones por él.

5) No lo siento por el que se va, aunque sea a la fuerza, sino por los que se quedan. Himar ha demostrado su valía reconociendo y gestionando talento (sólo hay que mirar a los jugadores más valorado de las dos últimas temporadas); habrá quien se lo reconozca, seguro. Pero en el club seguirán trabajando algunas personas que sufrirán esta situación y que tendrán que ceder ante la mediocridad y los caprichos de los mandatarios. Seguramente gracias a ellos

6) Empecé en primera persona y termino igual. Hace unos 10 meses, el Gran Canaria prescindió de Moran y mucha gente culpó a Himar de maltratarlo. Hace 9 meses se marchó Rasual Butler y cierta directora de periódico llegó a sugerir que su sueldo lo debía Himar de su bolsillo (esa misma que ahora lo defiende en twitter con fiereza). Un inocente pero mal explicado tweet de Ojeda acerca de "los verdaderos aficionados" reavivó las críticas.
Algunos meses después, no paro de leer insultos contra quienes deciden su marcha y tweets defendiendo su gestión y su conocimiento. ¿En qué ha cambiado Himar Ojeda en este tiempo? Probablemente en nada. La única diferencia es que sus jefes ya no esconden el colmillo. No hay como tener una amenaza mayor para la unión. Espero que Himar lo tenga presente.

Como espero también que más adelante, si sigue habiendo baloncesto de élite en Gran Canaria, vuelva a dirigirlo. Será una buena señal.

domingo, mayo 06, 2012

Cuatro consideraciones sobre el final de temporada 2011/2012

Habrá tiempo para análisis más pausados y profundos, pero por ahora recupero cuatro cuestiones alrededor del final de temporada del Gran Canaria.

1) Bellas y Alvarado, en extremos distantes
El rendimiento de Tomás en el último tramo de competición ha sido muy alto. Mandando mucho en la cancha, asumiendo mucha responsabilidad ofensiva -de hecho, más de la cuenta en algunos momentos, pero eso dice mucho de su valentía- y con más agresividad para irse hacia el aro y correr el contraataque que nunca. Es el reemplazo natural de Savané en la capitanía del equipo, por veteranía en la isla, por carácter y por espíritu de trabajo.

Óscar, en cambio, ha bajado su rendimiento en las últimas jornadas. Su aportación al juego colectivo ha descendido con el paso de las jornadas, con algún leve repunte (su aparición junto a la de Dowdell contra el Valladolid varió el ritmo del partido). Y si lo alabamos cuando lo hizo bien, es pertinente señalar cuando lo hace mal. Creo es más justo y mejor para él tratarlo como a cualquier otro jugador de la plantilla que cuidarlo en exceso o mirarlo con lupa por ser joven y canterano. Además, en su caso, éste es el peaje por debutar en la ACB, la experiencia le debe servir para aprender.

2) Savané y su eterna despedida 
Hace ahora casi 6 años, en julio de 2006, el Gran Canaria renovó a Savané por tres temporadas tras ejercer el derecho de tanteo. El senegalés estaba convencido de que se marcharía a Valencia, según me contaron algunos periodistas en los días posteriores. Cumplido ese plazo, a finales de la temporada 2008/2009, Taph dijo que se veía "más lejos" que cerca del Gran Canaria. A principios de la temporada pasada, adelantó que afrontaba la temporada como su último año de amarillo. Al final del partido contra el Zaragoza, se despidió con un breve y emotivo discurso, cerrando con un "Muchas gracias por estos 8 años maravillos que hemos pasado".

Con todo lo que el equipo y el club -casi diría que la sociedad grancanaria- le deben en cuanto a rendimiento, compromiso y liderazgo, no creo que haga ningún bien a nadie repetir ese mensaje, un tanto egocéntrico, tantas veces. Y menos sabiendo que la mecánica habitual del club es abordar las renovaciones de jugadores veteranos tras la temporada.

3) El año más duro de Himar 
El año ha sido duro para todos, jugadores, técnicos, directivos y aficionados. Pero seguramente el más criticado, el más expuesto y del que más se ha dudado ha sido Himar Ojeda. En su quinta temporada como máximo responsable del aspecto deportivo, Himar ha experimentado la ansiedad de verse en la lucha por no descender por primera vez. Mirado así, tampoco es mal balance: también a él le servirá de aprendizaje.

Ciñéndonos al aspecto deportivo, está claro que la elección de jugadores esta temporada ha sido desacertada. La continuidad de Green y Savané tras sus lesiones (claro que Taurean tenía contrato); la apuesta por Butler y Ekperigin y, sobre todo, la llegada de Tucker y Dowdell, parecen, ahora, malas decisiones. De repente, muchos dudan de su capacidad. Yo repito lo que comenté en twitter: si preguntamos a los directores deportivos de cada club quién es el que mejor ficha de la liga ACB, Himar saldría entre los tres mejores. Es sorprendente conocer cuántos de ellos llaman a Himar para preguntarle su opinión sobre los jugadores que interesan; yo sé de varios porque me lo confesaron cuando escribí al respecto. Al menos, parece que no habrá un nuevo recorte presupuestario en el dinero para la plantilla.

4)  Terminar bien la competición debe ser un objetivo
Todavía queda un partido, este domingo en San Sebastián, contra el Gipuzkoa Basket, que en el CID infligió la derrota más severa de su historia en casa al Gran Canaria. Espero que el combinado insular respete la competición y que tenga ánimo de revancha, aunque varios detalles de estos días tras la victoria contra el Zaragoza me hacen pensar que será difícil. La liberación que parecen haber sentido todos los estamentos del club ha llevado a más fotos de fiestas, cenas y celebraciones de la cuenta cuando la competición continúa con su ritmo. Y la competición hay que respetarla siempre.

sábado, mayo 05, 2012

La dificultad de jugar sin acierto en el tiro (sobre cómo afectó la falta de puntería al Gran Canaria)

Con la tranquilidad que da la salvación, me centro en los problemas que ha tenido el Gran Canaria en el tiro exterior y cómo ha afectado a su juego de manera global. Merece la pena rescatar un dato: no sólo registra la peor media anotadora de la competición, sino que la diferencia con el siguiente equipo, el Alicante, es casi de 3 puntos por partido. He escrito tantas veces sobre los males en la temporada que no voy a extenderme en ellos. Más bien, es interesante comprobar cómo se relacionan, aunque sea en un acercamiento algo ligero.

Si un partido muy fino en San Sebastián no lo remedia, el Gran Canaria va a acabar la temporada por debajo del 30% en tiros de tres puntos. En los últimos 8 partidos, el balance es de 47/193, un paupérrimo 24%. Sólo contra el Zaragoza se superó el 30%. Eso sí, en los últimos cuatro encuentros se lanzó bastante menos desde el 6,75.


El huevo y la gallina o los espacios y el acierto

En baloncesto es frecuente escuchar que los interiores deben anotar (o hacer daño en el rebote ofensivo) para obligar a las defensas a cerrarse y liberar espacios para los tiradores. Pero también se dice lo contrario, que cuando los tiradores meten, es más difícil que los exteriores ayuden en la defensa a los pívots y esto deja más espacios.

En la temporada del Gran Canaria, la falta de puntería ha acabado siendo tan exagerada, que en la segunda vuelta casi todos los equipos han podido proteger su aro a costa de permitir los triples. Como explico (y reflejo gráficamente más adelante, incluso con buen movimiento de balón y posesiones bien jugadas para terminar con lanzamientos claros, los jugadores insulares han sido incapaz de anotar.


Tiradores poco fiables y rachas contagiosas

A principios de temporada, comentando la confección de la plantilla, muchos estimábamos cierta pérdida de amenaza exterior, sobre todo por el cambio entre CJ Wallace y Palacios (esperábamos que Butler y Haynes suplieran a Jaycee, ilusos de nosotros). Pero, desde luego, nadie esperaba tamaño fiasco, ni la desaparición de Green (un pésimo 15% en triples en sus 14 partidos), ni la ineficacia de los sustitutos de Butler (5/17 entre Tucker y Dowdell, un 29%).

Sabíamos que Bramos y Beirán son buenos tiradores aunque algo irregulares, pero esta temporada han estado muy desacertados (del 38 al 33% el norteamericano; del 43 al 29% el madrileño). Bellas ha mejorado respecto al año anterior, pero, igual que Óscar Alvarado, no alcanzan el 30% de acierto, como tampoco lo hacen los recién llegados, Palacios y Haynes.

En suma, si bien individualmente este año ninguno ha destacado, en la temporada anterior habían demostrado que pueden estar mejor. Creo que la falta de confianza ha ido apoderándose de ellos, los nervios por la situación del equipo acabó afectándoles y la dinámica negativa se ha extendido. Estoy convencido de que casi todos los que se queden el año que viene tendrán mucho más acierto.


La falta de alternativas

Con defensas rivales permitiendo el tiro cada vez más, el Gran Canaria fue cayendo en una espiral de desacierto ofensivo y de mal juego que llevaba, paradójicamente, a lanzar de tres mucho más de lo esperado. Por eso la falta de puntería ha afectado tanto: pocas veces se ha conseguido encontrar alternativas.

En algunos encuentros, los desequilibrios que plantea la movilidad y recursos de Spencer Nelson sí ha sido aprovechada. Contra el Joventut, por ejemplo; o en el primer tiempo del partido contra Estudiantes, por citar dos ejemplos recientes. También se ha visto por momentos que Rey o Savané son capaces de ayudar con algún 1x1 en el poste bajo, aunque de manera poco constante; quizá el catalán sí ha sido más importante en el rebote ofensivo. Con todo, el juego cerca de canasta no ha sido una fuente de anotación consistente esta temporada.

Tampoco lo han sido los contraataques, las penetraciones de los exteriores ni, como repito tanto, los tiros libres. La falta de agresividad en ataque y de voluntad de correr ha lastrado durante gran parte de la temporada al Gran Canaria. En los últimos encuentros al equipo se le ha visto más mentalizado de la necesidad de sacar partido de las penetraciones y de la necesidad de correr. Pero no ha habido suficiente continuidad, no se ha conseguido que estas variantes suplieran la falta de acierto en el tiro.

Entonces, ¿hay solución para el año que viene?

Como casi todos los años, la remodelación de la plantilla va a ser profunda. Sé que los responsables técnicos del club intentarán atraer a tiradores más fiables para el año que viene, incluso aunque Himar Ojeda no consiga amarrar a un mirlo blanco anotador del calado de English o Carroll. La cuestión es saber si en una racha tan negativa como la de este año van a ofrecer una buena respuesta, algo que ninguno de los tiradores actuales ha tenido - al menos, no de manera continuada.


Algunas muestras

Añado algunas imágenes (capturadas de acb360, de calidad escasa) de los partidos. Todas ellas tienen dos características comunes. La primera es la enorme distancia que separa al tirador de su defensor (o, en el caso de que la distancia no sea tan grande, la permisividad defensiva), marcada en rojo por mí. La segunda es que son todo fallos en lanzamientos, como se ve, bastante fáciles y bien seleccionados.










El partido contra el Valladolid me parece paradigmático. Con los pucelanos refugiados en una endeble zona 2-3 bastante cerrada sobre su aro, el Gran Canaria dispuso una y otra vez un movimiento de ataque sencillísimo que desarmaba la defensa visitante: un bloqueo del pívot a un exterior para que los aleros -normalmente Bramos o Haynes- lanzaran con comodidad desde la esquina. La última imagen es una reflejo de esa jugada. Y de su resultado final: fallo en un tiro fácil.

Casi diría que es la estampa más vista esta temporada. Que ya acabó, por fin.