lunes, diciembre 27, 2010

Análisis previo del Joventut

Tras ver cómo caía su imbatibilidad en casa contra el Alicante y complicarse la lucha por la Copa, el Gran Canaria recibe a otro conjunto de idénticas aspiraciones, el Joventut, al que podría igualar en la tabla de ganarle en el CID.

Trayectoria y situación actual

El Joventut ahora mismo es quinto, con 7 victorias y 5 derrotas, aunque en los dos últimas encuentros cosechó sendas derrotas, en casa contra Granada y a domicilio en el Palau Blaugrana. Para un Joventut con aspiraciones semejantes a las de media liga ACB (incluido el propio Gran Canaria), el balance es positivo, más aún si tenemos en cuenta los problemas económicos que atraviesa el club y la cautelosa apuesta realizada el pasado verano.

Con Pepu Hernández al mando, la apuesta por la cantera es palmaria -la única y más evidente de toda la ACB- y el gran mérito que está teniendo su primera vuelta es que está conseguiendo competir y ganar haciendo un juego alegre y valiente.

Es evidente que el proyecto verdinegro actual no pretende competir con los conjuntos del nivel de Euroliga, sino luchar por estar entre los mejores del resto de la competición al tiempo que va formando jugadores jóvenes de la casa.

Plantilla y jugadores destacados

Lejos del estelar proyecto de hace sólo unos años, el Joventut se ha tenido que conformar esta temporada con atraer a jugadores de un perfil muy concreto: veteranos curtidos en la ACB que no han tenido -o no se han ganado- las oportunidades en equipos de la parte alta de la liga. Hosley, Trías, McDonald o English son todos jugadores con condiciones físicas y talento para estar en equipos de mayores aspiraciones. Pero su falta de regularidad y su mala cabeza (en el caso de los estadounidenses) o sus carencias técnicas (en el caso del canadiense y el gironí) les ha impedido consolidarse en la élite. De Hosley y de English se espera más en Badalona, porque sólo ha mostrado su calidad en un par de ocasiones; McDonald y Trías han funcionado mejor desde el principio, con tendencias contrarias: el ex del Granca empezó bien y ha aflojado en su rendimiento según ha avanzado la temporada y el ex azulgrana ha ido encontrándose mejor y más acertado en las últimas semanas.

A ellos se les suma la incorporación de Rusell Robinson, un jugador de perfil bajo pero muy buena capacidad física y actitud, con condiciones ideales para ajustarse al juego rápido y de mucha presión defensiva que quiere implantar Pepu Hernández.

Estos cinco jugadores con la columna vertebral del equipo, los que más minutos disputan (todos por encima de 23). El resto de la plantilla la componen jugadores procedentes de la cantera. El más importante actualmente es Josep Franch, que en varios partidos igualados ha sido quien ha disputado los últimos minutos. Ya he confesado que me encanta verlo jugar: lo considero el jugador mejor dotado técnicamente que he visto desde Raúl López. Pepu explota mucho su visión para jugar el 2x2, donde se entiende especialmente bien con Norel, así como su visión de juego. En defensa se le ve descansar demasiadas veces, aunque tiene una cosa muy buena que siempre he considerado interesante para un base: agarra gran cantidad de los balones que quedan sueltos.

La rotación la completan el citado Norel, todavía muy irregular pero con rachas anotadoras de cuando en cuando; Pere Tomás, un ejemplo de alero moderno con tiro irregular; Dimitri Flis, cuyo único mérito para volver a la Penya tras sus cesiones en LEB Oro fue tener contrato vigente (como demuestran los escasos 5 minutos que promedia) y David Jelinek. El escolta checo me parece un jugador por descubrir, con buena capacidad física, dedicación defensiva, amenazante desde el tiro y muy bueno corriendo el contraataque.

Comparando la plantilla con la del Gran Canaria, parece un poco más floja en el juego interior, donde sólo cuenta con tres jugadores y la ayuda ocasional de Hosley o Tomás. Cuando estén en cancha McDonald y Norel al mismo tiempo, sufrirán para defender a los ala-pívots grancanarios.

En el exterior, será interesantísimo ver el enfrentamiento Carroll-English, si se llega a producir, porque es más que posible que Pepu ponga al alero sobre Jaycee y deje a English con el tres amarillo, mucho menos amenazador en ataque, sea quien sea.

Lo que hace bien
El sello de Pepu Hernández es bien visible. Se nota en varios aspectos del juego:

  • El rebote ofensivo. Es el equipo que más ataca el tablero contrario. En sus dos últimas victorias, contra Alicante y Lagun Aro, tiró con poco acierto pero acumuló 8 y 7 posesiones más que su rival.
  • Las defensas alternativas y la presión defensiva. El base rival tiene a un jugador encima en toda la cancha durante los 40 minutos prácticamente; a veces, incluso, es el alero y no el base quien se ocupa de ello. No es tan frecuente que en esa presión acompañen el resto de jugadores, aunque sí se ve en ocasiones. Esta presión sólo la he visto con Trías en cancha y Norel o McDonald protegiendo su aro. También tiene algunas variantes defensivas que practica con asiduidad. Cuando el rival saca de fondo es habitual que hagan una zona 2-3; en otras ocasiones siguen practicando la zona mutante (que pasa de 3-2 a 2-3 cuando el balón baja por debajo del tiro libre) y en un partido recuerdo que hicieron una caja y uno olvidadísima en los libretos ACB. En todo caso, tanto bagaje requerirá una lectura de juego mucho más afinada de lo habitual por parte de los bases amarillos.
  • El ataque equilibrado, sin ningún jugador que destaque especialmente como principal arma ofensiva. Es cierto que McDonald es una referencia interior y que empiezan buscándolo mucho, sobre todo en los inicios del partido y tercer cuarto, pero no llega a 15 puntos por encuentro y los otros cuatro titulares también anotan (entre 8 y 11 puntos todos).
Lo que hacen mal
  • Su juego alegre, buscando mucho contraataques, los lleva a cometer bastantes errores que se transforman en pérdidas o en malos tiros. Salvo Trías, el resto de titulares son jugadores con problemas para escoger la opción de tiro adecuada. Esto explica sus bajos porcentajes en el tiro de dos, por ejemplo. También tiene un lado bueno: fuerzan muchas faltas, aunque no las aprovechan muy bien.
  • A pesar de la variedad defensiva y los buenos registros que tiene en el índice de eficacia defensiva, en ocasiones carecen de la contundencia necesaria para ser un buen equipo atrás. McDonald sigue teniendo problemas cada vez que debe salir de la zona, English nunca ha tenido la predisposición adecuada y Franch todavía se esfuerza de manera intermitente, por ejemplo. Quizá por eso las defensas en zonas les vengan tan bien, para camuflar algunas de las carencias individuales. También tienen rachas, puede que debido a que la rotación interior es corta, donde el balance defensivo no es el más adecuado y sufren cuando el rival puede correr.
  • Les cuesta jugar 5x5 si McDonald no está fino o está en el banquillo. Su plan de juego pasa por involucrar a sus interiores y Norel no tiene la misma calidad de juego en el poste. Cuando esto ocurre, sólo se salva la creatividad de Franch o las contadas ocasiones en que English o Hosley sacan a relucir con acierto su capacidad para crearse su propio tiro.
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domingo, diciembre 19, 2010

El Gran Canaria tira gran parte del crédito conseguido fuera al caer en el CID contra el Alicante

Los jugadores del Alicante festejan la victoria ante la mirada triste de Spencer Nelson. ACB PHOTO

La racha de victorias del Gran Canaria en su feudo se quebró, 17 partidos (de liga regular) después, al caer frente al colista, un remozado Alicante (52-53). En un partido horripilante, lleno de despropósitos, errores y desacierto, con un final apretado coronado por dos graves errores en ataque, los locales tiraron gran parte del crédito que habían conseguido en las dos semanas previas.

Fue sin duda, el peor encuentro del Gran Canaria en mucho tiempo como local. Porcentajes de tiro bajísimos, nula fluidez ofensiva, muchos tiros in extemis de los bases despuésde un ataque sin circulación de balón, mala realización de los sistemas...un sinfín de problemas coronado por la falta de puntería desde el tiro libre (14/25, un malísimo 56%), decisivo en este tipo de encuentros de marcador tan bajo.

La defensa del Alicante fue, a ratos, buena e intensa. Trabajaron bien sobre Carroll por lo general e impidieron que los 1x1 en el poste bajo hicieran daño. Pero se vio muy facilitada con el devenir del encuentro, gracias a que el Gran Canaria falló muchos triples en posiciones cómodas. De hecho, en muchos momentos -especialmente en el segundo cuarto- el nivel defensivo visitante no fue tan alto y concedió faltas, pero los tiros libres tampoco fueron aprovechados por los amarillos.

Pésimo ataque local
El CID vio a un equipo local con muchas dudas en ataque, con los bases botando casi siempre en exceso y viéndose obligados a buscar soluciones por sí mismos. Cuando esto ocurre, el nivel del Gran Canaria baja enteros, porque ninguno de los dos directores de juego tienen la calidad ni la regularidad suficiente para mantener la anotación del equipo. Es evidente que Green no va a estar siempre tan acertado como el día del Real Madrid y que Bellas -aun teniendo en cuenta que jugaba lesionado- tiene un déficit enorme en el tiro, tanto de tres como cerca del aro.

Así que, para que el Gran Canaria juegue bien, se me antoja imprescindible que los exteriores colaboren en ataque, que no sea Carroll el único capaz de anotar, que Bramos, Beirán y Moran amenacen desde el triple y busquen otras soluciones para conseguir puntos. Pedro Martínez recalcó tras el partido la importancia que tuvo el desacierto en el tiro y la quiebra de confianza que eso supuso, pero yo creo que mejorar el juego de ataque también pasa, en gran medida, por intentar correr mucho más y, una vez en estático, por mejorar la circulación de balón realizando mejor los sistemas.

Martínez reconoció esto mismo cuando afirmó que quizá su equipo tenía que haber buscado más ataques rápidos -no sólo contraataques, sino juego en transición, con posesiones más cortas- y menos juego en estático, a la vista del resultado que estaban obteniendo. Es algo que vengo reclamando desde inicios de temporada, pero es difícil que si un equipo juega con una velocidad tanto tiempo, la pueda cambiar de repente. Y tampoco los bases parecen los mejores para leer el ritmo de juego adecuado.

El nivel del Alicante
Aparte de la defensa, ya comentada, el Alicante mostró un nivel de juego bajo. Se nota que confía mucho en sus nuevas adquisiciones, Rancik y Hasbrouck, que lanzaron 15 y 12 veces, respectivamente, pero su ataque también careció de fluidez y acierto. La baja de Sow, además, aumentará la presencia de Andriuskevicius, que hoy hizo daño por momentos cerca del aro. Lo que me gusta menos es que el nuevo norteamericano le coma tanto terreno a Urtasun (cuatro minutos en cancha), porque lo veo un jugador bastante aprovechable.

En una iniciativa que me pareció novedosa en la ACB, Vidorreta ordenó jugar un ataque rápido cuando quedaban algo más de 40 segundos, con el fin de conseguir tener la última posesión para ganar. Le salió mal en ese momento, porque el triple algo precipitado de Hasbrouck no tocó ni aro, pero el regalo último de Green le dio la victoria.

Más que la calidad de los nuevos fichajes -que, por cierto, quizá invaliden mis pronósticos para la temporada, tendría que pensarlo-, creo que su tesón y actitud es lo que dará un salto anímico y de juego al Alicante. Rancik -con quien me resulta difícil no congeniar tras leer su historia personal- hizo un primer tiempo desastroso, tirando demasiado y sin acierto (1/9 en tiros y -4 de valoración), pero siguió lanzando y luchando y anotó un par de canastas importantes, aunque su valoración no mejorara.

Lo peor
  • El ataque del Gran Canaria. Anotó 0,61 puntos por posesión, registró un 8% en triples y 44% en tiros de dos, con sólo un contraataque que recuerde (mal ejecutado, aunque con canasta de Beirán) y le faltó movimiento de balón y movilidad en los jugadores sin balón. El único aspecto positivo fue el daño que hicieron Green y Savané en los 2x2, aprovechando las continuaciones del senegalés en movimiento, sobre todo contra Andriuskevicius. Pero no se hizo daño en los 1x1 cerca de canasta, no se aprovechó el rebote ofensivo y no se buscó a Carroll con la tenacidad necesaria, aunque fue el único que estaba inspirado.
  • La falta de concentración de Jim Moran. Debe parecer que le tengo más manía de la necesaria, porque en el partido hubo muchos que jugaron mal, pero el caso es que un despiste defensivo suyo, la ansiedad por arreglarlo con una falta muy dura y la protesta posterior ocasionó un ataque de 7 puntos para el Alicante. El resultado era de 30-23 y se puso 30-30. Poco antes, había perdido un balón por no atreverse a tirar. Al final, 0 puntos y -3 de valoración en 13 minutos. Y, lo que es peor, la ocasión de que el Alicante reviviera en un momento donde estaba realmente mal.
  • La debilidad en los tiros libres. El Gran Canaria promedia un 75% desde el 4,60, así que el 56% contra el Alicante está muy por debajo de lo habitual. En un partido de este tipo, donde cuesta tanto conseguir puntos, desperdiciar tiros libres es un lujo que no se puede permitir.
  • Las rotaciones de Pedro Martínez. Las encontré muy distintas a lo habitual, más largas, con menos cambios. Eso propició que Carroll, el único exterior entonado, estuviera sentado en algunos momentos en los que el ataque era muy espeso y que un Green apagadísimo se jugara dos balones al final, incluida la jugada decisiva donde regaló el balón para el contraataque visitante. Martínez dijo que fue una jugada desafortunada, que lo lógico hubiese sido tirar y tener opción de rebote, pero a la vista de cómo había ido el encuentro, era de esperar algo así, en mi opinión.
Lo mejor
  • Se hace difícil sacar algo positivo de un partido tan malo. Desde luego, no me atrevo a nombrar nada del juego en sí mismo. Si acaso, como dijo Pedro Martínez, sirve para certificar que el Gran Canaria debe tener claro que si no juega bien no va a ganar ni al colista ni a ningún equipo ACB. Esperemos que esto propicie una mejora en la concentración de los jugadores amarillos.
  • El resurgir del Alicante dará más emoción a la lucha en la zona baja de la clasificación de la ACB. Las diferencias se estrechan en la zona de descenso, el Alicante ya ha alcanzado al Granada -uno de los próximos rivales del Granca en el CID- y otros dos equipos tienen sólo una victoria más.
  • La lucha por la Copa estará muy apretada, pero el Gran Canaria todavía tiene en su mano la clasificación. Tal como anda ahora mismo la competición, es posible que sea necesario ganar en Málaga o en Valencia, rivales muy difíciles, pero los resultados recientes fuera de casa puede que ayuden a generar confianza. Y el Unicaja lleva tres derrotas consecutivas.
Añado unas líneas sobre el arbitraje. Me pareció penoso, pero si contamos errores, creo que favoreció más veces al Gran Canaria que al Alicante. La falta de Moran era una antideportiva clarísima y, aunque siempre me ha parecido mal castigar con técnicas las protestas, sin saber qué ocurrió, qué dijo Moran, no me parece posible saber si era exagerada, como dijo Pedro Martínez en la rueda de prensa posterior (claro que él sí que vio toda la acción; de ahí que abroncara a Moran y no lo volviera a sacar).

La falta al final, que se la pitaron a Wallace y no a Bramos, según recoge la jornada virtual de acb.com, sí lo pareció por televisión Me corrijo, tras verlo repetido: NO parece falta. Exceso de vista mío y, lo que es peor, de los árbitros. En todo caso, lo que no deja mucho lugar a dudas es el 5-14 en faltas y 15-1 en tiros libres al final del primer tiempo, ni los pasos pitados a Heurtel, de esos que nunca se pitan, ni los dudosos 8 segundos, muy al límite, todos en contra de Alicante. Con lo malo que fue, no creo que el arbitraje fuera determinante en el resultado. Eso sí, tengo muy claro, tras verla una y otra vez en actuaciones horripilantes, que Cardús es la peor árbitro de la ACB con diferencia, por actitud, vista y decisión.

El horripilante partido quizá no merezca ni resumen ni más imágenes, pero copio el vídeo de acbtv porque siempre está mucho más orientado a recopilar highlights que a describir el partido.


miércoles, diciembre 15, 2010

El Gran Canaria cierra su particular gira por el Este con buena nota

La interminable y particular gira por el Este del Gran Canaria en las dos últimas semanas (durmiendo en 7 ciudades y cogiendo 13 aviones en 12 días, según explica Pedro Martínez en twitter) se cerró el martes con muy buena nota.

Después de la sorprendente y meritoria victoria en Bilbao, el Granca cumplió los pronósticos y derrotó al Siauliai lituano (70-89), el rival más débil del grupo; volvió al País Vasco para competir hasta el final y caer ante el Lagun Aro de San Sebastián (74-66) y se rehízo de la derrota en la primera jornada de la Eurocopa ganando en Ucrania al Budivelnik (66-72). Inesperado y esperanzador balance.

No vi ninguno de los tres partidos, el de ACB porque no se emitió y los de Eurocopa porque se disputan en mitad de mi horario laboral, pero entre las crónicas, las estadísticas y los comentarios, apunto algunas cuestiones globales:

  • Lo primero, una obviedad para los aficionados: nunca el Gran Canaria había ganado todos los partidos como visitante de la primera fase en la competición europea. En el curso 2007/2008 también se llevó 3 victorias como foráneo, pero perdió otros dos encuentros disputados lejos de la isla. Lo normal eran registros mucho más modestos (1 por cada fase de grupo en los últimos años)
  • Pensaba que la victoria en Siauliai podía ser la mayor de la historia en competición europea a domicilio, pero he hecho un largo repaso y resulta que hace ahora algo más de 7 años, Pedro Martínez dirigió un encuentro donde el Gran Canaria ganó por 37 puntos al Superfund Kapfenberg, con 11 puntos y 23 minutos de Javier Alvarado, por cierto. Si me hubiesen preguntado si ese equipo era real habría dicho que era una nombre inventado, sinceramente.
  • En Lituania, en un partido cómodo, hubo reparto de minutos -incluso jugó Kloos- y no pesó la baja de CJ Wallace. En San Sebastián el partido no se resolvió hasta el final, pero los 10 jugadores de la primera plantilla estuvieron en cancha entre 13 y 28 minutos. En Ucrania el reparto fue aún más homogéneo, porque todos estuvieron entre 17 y 22 (el sueño de cualquier entrenador que disputa dos competiciones) salvo los ala-pívots, donde Nelson jugó más que Wallace (27 por 13) por problemas de faltas de CJ. Conseguir rotaciones tan repartidas a estas alturas de temporada me parece muy buena noticia para el equipo técnico amarillo.
  • Sólo dos apreciaciones personalizadas, una vez más sobre los bases: 
    • Tomás Bellas anotó 10 puntos frente a Siauliai y Lagun Aro; y en ACB llevaba 2 de 17 en tiros de tres hasta su 2/4 en San Sebastián, donde, al parecer, le flotaban descaradamente. En la Eurocopa está en 2 de 8, el peor del equipo junto a Nelson (que en ACB está en 5/13). A mi juicio, no se consolidará como jugador ACB hasta que no tenga regularidad en el tiro (o mejor mucho en otras facetas ofensivas).
    • Taurean Green, sin hacer grandes partidos en ningún caso, ha adquirido mucha confianza y preponderancia en ataque, como demuestra el hecho de que en el País Vasco y en Ucrania fuera el jugador que más veces lanzó a canasta, por delante de Jaycee Carroll. Me imagino que habrá tenido que ver con la falta de fluidez ofensivo en determinados momentos, pero sin ver los partidos, poco puedo opinar.
  • Los jugadores exteriores rivales están haciendo daño, incluso más que los interiores, según la estadística. No sé las razones, pero el hecho es que una amenaza tan conocida como Jimmy Baron hizo 7/11 en triples (26 puntos) y que Janavicius y Zukauskas, también los jugadores más conocidos del Siauliai, se combinaron para 9/14 y 39 puntos. Contra Budivelnik, Billy Keys hizo daño, pero menos que en la primera vuelta.
  • No se alcanzaron las 6 victorias consecutivas porque el Lagun Aro Gipuzkoa está fuerte en su feudo (sólo había ganado allí el Valencia de Pesic) y porque se vio la versión del Gran Canaria que deja escapar rentas grandes -10 puntos en el último cuarto- y encaja parciales abultados en poco tiempo (dos veces se registró un 16-0). El marcador dio muchísimas vueltas, como refleja la imagen de  losnumerosdelbaloncesto.com. Mirando un poco la estadística +/- se ve que, al margen de los escasos 11 puntos de Carroll (mínimo de la temporada, con malos porcentajes), mientras estuvo en cancha el Gran Canaria encajó un parcial 59-40, mientras que con él en el banquillo, el marcador fue 15-26 favorable para los amarillos. 
  • A veces cuesta entender cómo los entrenadores no ven esas tendencias y siguen apostando por jugadores que no tienen el día, pero es el riesgo de plantillas con el talento limitado y con sistemas tan depurados, supongo. Eso sí, a estas alturas de temporada me parece una mala noticia que no haya un plan B que no sea "que Green haga lo que quiera". Y sí, soy consciente de que estoy exagerando un poco, sobre todo con un equipo tan nuevo, pero es algo que ya ocurría el año pasado.
Una nota al margen de los partidos y casi del Gran Canaria también. Seguí atentamente las crónicas de dos blogs que me parecen bastante bien escritos y que analizan con detenimiento los partidos del Lagun Aro: Puerta Atrás, de Iker Sagasti; y Baloncesto en Donostia, de Carlos Belio. Noté que casi no hablan del Gran Canaria, se centran mucho en el equipo al que siguen y pensé que quizá yo también lo esté haciendo demasiado. Así que intentaré dedicar en cada entrada sobre los partidos al menos unas líneas concretas a comentar algo sobre los rivales, que también son parte de la ACB.

sábado, diciembre 04, 2010

A Green le sienta bien el blanco. Primera victoria foránea de la temporada para el Gran Canaria

Varios jugadores del Gran Canaria con el equipaje del Bilbao corren para calentar antes del inicio del partido
Tuvo que ser en el viaje más accidentado de la temporada cuando el Gran Canaria consiguió su primera victoria como visitante, además frente a uno de los aspirantes claros a entrar en Copa y play-off, el Bilbao (72-75). La hazaña amarilla (blanca en este caso) se logró en un partido reñido, de marcador apretado, y con más temple en el final que en anteriores ocasiones, merced a la actuación, entre otros, de Taurean Green, quien sumó los últimos 7 puntos del conjunto insular.

Las vicisitudes por la que pasó el Gran Canaria camino a Bilbao (contadas con bastante buen humor por Pedro Martínez y recogidas en acb.com) lo obligaron a jugar con la segunda equipación de los vascos, de color blanco, y con los dorsales cambiados, como se aprecia en la hoja estadística. Como ni vi ni escuché el partido, lo que recojo son apuntes de ver la estadística, la crónica de Efe y la jornada virtual.


  • Segundo gran partido consecutivo de Green, aunque esta vez brillara más en anotación que en asistencias. Sus 20 puntos son el tope personal de la temporada y llegan tras muchos tiros (10 triples, 13 lanzamientos de campo), pero el hecho de que metiera y tuviera los arrestos de tirar) los últimos 7 puntos de su equipo me parece muy significativo.
  • Si casi siempre que el Gran Canaria destaco la aportación colectiva, en este caso, al menos en el apartado anotador, no fue así en absoluto. Entre Green y Carroll anotaron la mitad de los puntos del equipo, tres jugadores se quedaron sin anotar (Bramos, Nelson y Beirán, que jugó únicamente dos minutos) y otros dos solo lo hicieron en una ocasión (triple de Moran, tiros libres de Bellas). Todos ellos acabaron con valoración negativa.
  • Green y Carroll, que disputaron 33 minutos cada uno -además de Beirán, el otro damnificado fue Bellas, quien disputó solo 7 minutos-, mantuvieron al Gran Canaria por fuera. Los otros que más puntos aportaron fueron los pívots: 14 de Rey (para 25 de valoración), 10 de Wallace y 8 de Savané. Además, consiguieron contener la anotación de los interiores bilbaínos: Banic se quedó en 11, Hervelle, en 10 y Hernández Sonseca, en 2.
  • Es curiosa la gran aportación de Josh Fisher, quien al parecer completó un muy buen partido y fue importante al fina, pese a un fallo en el último triple que hubiese llevado el encuentro a la prórroga. Anotó 15 puntos, cifra que en sus dos años como jugador amarillo sólo alcanzó en dos ocasiones, una en cada temporada. Fue el único que se marchó del Gran Canaria en contra de la voluntad de Pedro Martínez, quien reconoció públicamente que le hubiese gustado que siguiera, pero que cuestiones económicas impidieron su renovación. Por cierto, Fisher llevaba pidiendo un aumento desde el final de su primera temporada y su mujer (madrileña) no se encontraba muy a gusto en la isla, no sé si habrá influido en querer marcharse.
  • Fue interesante la aportación colectiva grancanaria en el rebote ofensivo, que permitió al equipo atrapar el 40% de los rechaces en el aro local (se considera normal alrededor de un 30-33%). Seis jugadores cogieron rebotes en ataque, con mención especial para los 4 de Xavi Rey, que también colocó dos tapones.
  • En varias ocasiones he destacado el deficiente número de tiros libres que lanza (y anota) el Gran Canaria. En la temporada, 9 de cada 100 posesiones acaban en la línea de 4,60, mientras que los rivales van algo más de 11. En Bilbao, el Gran Canaria anotó 18 tiros libres y lanzó 22 veces, que es cerca del 12%. En los últimos encuentros se aprecia una mejora en este apartado, veremos si se mantiene.
  • Sobre la defensa del Gran Canaria: los datos de balones recuperados o de eficacia defensiva (puntos por ataque permitidos) no son especialmente buenos. Pero dejó al Bilbao en un 42% en tiros de dos, exactamente lo mismo que al Madrid la semana pasada. De hecho, sólo Barcelona, Baskonia y Estudiantes han pasado del 50% en tiros de dos contra el Gran Canaria esta temporada, lo que da idea de la fortaleza defensiva cerca del aro.
  • Tanto Pedro Martínez como Fotis Kastikaris destacan el acierto del Gran Canaria en los momentos finales como la explicación de la victoria visitante. La extraña racha de los vascos y jugar ante su público los atenazó más que ayudó, según parece. El técnico catalán dijo que la recompensa llegó después de derrotas similares frente a Estudiantes y Cajasol y que fue "un cara o cruz".
  • En este sentido, me parece que tiene mucho que ver la victoria del fin de semana pasado frente al Madrid, por dos cuestiones: también fue un final apretado y tenso, resuelto en el último cuarto tras remontada (igual que en Bilbao); y la confianza que adquirió Green para jugársela y decidir seguro que lo impulsó a repetir actuación salvadora.
Actualizo para añadir el enlace a otra crónica, esta vez de Deia, bastante laudatoria con el Gran Canaria y crítica con el Bilbao. Y añado también el vídeo de acbtv

domingo, noviembre 28, 2010

Fantástica victoria del Gran Canaria poderoso en el CID sobre el Real Madrid

Los jugadores del Gran Canaria Taurean reen y Javier Beirán se abrazan al final del partido - ACB PHOTO
El Gran Canaria de siempre, el que todos conocemos en el CID, batallador, concentrado, crecido ante su ruidoso público, derrotó al Real Madrid (70-59) dejando el sabor de esas victorias épicas ante los grandes de la liga, las que cada año se repiten un par de veces, recordando a toda la ACB lo difícil que es ganar en la isla.

Los medios y los aficionados se centrarán en el análisis de los errores del Madrid; de las extrañas rotaciones de Messina y los vaivenes en el juego de Sergio Rodríguez. Ya lo está haciendo, sólo hay que seguir a periodistas o comentaristas en twitter. Pero pocos hablan o hablarán del fantástico nivel defensivo del Gran Canaria; de la capacidad amarilla para sobreponerse a la idea de que el rival es superior aunque esté 8 puntos por encima en el último cuarto; de seguir trabajando hasta el último segundo (o incluso una centésima después, para que valga la última canasta de Carroll).

El de hoy, con ese ambiente en las gradas y la remontada final, fue uno de esos partidos que explican por qué hay tantos simpatizantes del Gran Canaria por toda España y por que hay tantos jugadores que eligen el CID como la cancha más incómoda, sean del equipo que sean.

En un partido muy difícil, con una gran defensa rival durante casi todo el partido, con el máximo anotador muy bien parado en los primeros 20 minutos (4 puntos de Carroll al descanso, con 2/8 en tiros de campo) , había que tener fe en el equipo y mantener la concentración y la intensidad para no perder. Y no sólo la tuvo para endosar un 15-0 (espectacular 29-13 al final del ultimo periodo) al que hasta ahora era colíder de la competición, sino que la mantuvo después para seguir arriba, demostrando que puede hacer frente a partidos que se ponen cuesta arriba y que tiene capacidad para mantener la cabeza fría y jugar con inteligencia al final.

Con todo, creo que los tres primeros cuartos del Gran Canaria también fueron bastante buenos. Además de sobreponerse a la excelente defensa blanca en el primer tiempo, como reconoció Pedro Martínez tras el encuentro, los amarillos impidieron al Real Madrid distanciarse en el tercer periodo, donde la mitad de los puntos visitantes llegaron desde el tiro libre, lo que habla de lo poco fluido que era su ataque. Y ese grado de intensidad se mantuvo para que en el último periodo sólo anotaran dos tiros de campo.

Apuntes tácticos
En esta ocasión, ese nivel defensivo grancanario no llegó por la vía de la agresividad y la valentía, sino de la seriedad y la concentración. La presión a toda cancha casi no se vio y los 2x1 al base al pasar del mediocampo no fueron tan numerosos como en otras ocasiones; además, tuvieron como protagonistas en muchas ocasiones a los pívots, que evidentemente no pueden ser tan rápidos y agresivos en esos traps. Sí que hubo interesantes 2x1 a los interiores blancos, sobre todo en el último periodo y protagonizados por Wallace, muy metido en el partido en ese tramo.

Es interesante que con la baja de Suárez, el Madrid pareció olvidarse de que tenía aleros en ataque capaces de hacer más que tirar. Velickovic sacaba 10 centímetros a su par en ocasiones y está acostumbrado a jugar al poste, pero ni Messina ni los bases supieron sacar tajada; ni siquiera lo intentaron.

En defensa, como digo, el Madrid se esmeró mucho en la defensa a Carroll, con Llull llegando a defenderlo cara a cara en ocasiones y los pívots siempre ayudando cuando jugaba el 2x2. Mientras el catalán tuvo piernas para ocuparse de él, Jaycee sufrió; luego se rehizo y supo sumar pese al poco acierto en el triple. Pero lo más dañino para el Madrid es que los pívots no defendían igual cuando era Green quien jugaba el pick&roll y le dejaban mucho espacio para tirar, incluso después de haber anotado algunos.

Lo mejor

  • La unión entre el público y el equipo. Con el pabellón mucho más lleno que otras veces esta temporada (aunque al parecer no repleto del todo), se dejó notar la presencia de los aficionados, que arroparon al equipo y lo animaron hasta en los peores momentos. Para poder disputar los mismos logros del año pasado, el Gran Canaria necesita este apoyo. Está claro que el equipo tiene que ganárselo, pero con encuentros como este, debería tener más crédito del que parece tener actualmente.
  • El paso adelante de Green. Sus números (15 puntos, 5 rebotes, 7 asistencias), por buenos que sean, no reflejan su importancia en el juego. Fue el faro del ataque local durante toda la remontada, el que tuvo más valentía para tomar decisiones cuando no podían encontrar a Carroll. Sumó de diversas maneras: penetrando, asistiendo y tirando de tres. Pero, sobre todo, controló el ritmo y la posesión en los minutos finales, corriendo cuando había que remontar, parando cuando había que ralentizar. Su dominio del partido en el último cuarto fue total y llegó en el momento preciso. En cualquier caso, no lo destaco sólo por esta monumental actuación, sino porque el aumento de su nivel de juego era claro en los últimos tiempos, como destaca incluso acb.com.
  • La firmeza defensiva amarilla. Para dejar en 59 puntos al Real Madrid hay que estar muy bien todo el partido y, por supuesto, que los blancos no tengan su día. En el último cuarto, repito, sólo anotó dos canastas en juego, y ninguna en los últimos 8 minutos; en el tercero, únicamente cuatro canastas de dos  (sólo de Tucker y Fisher) y ningún triple. Igual que en otras ocasiones he destacado negativamente la defensa interior, en esta ocasión debo ensalzarla, porque que Tomic se quedara en 6 puntos (0 en la segunda parte) o Felipe Reyes sumara sólo tiros libres en el tercer y cuarto periodo implica mucha dedicación. 
  • La aportación de Bramos. Aunque, como siempre escribo, no me gusta valorar individualmente después de cada partido, hay algunos detalles que me hacen vislumbrar que el griego-americano puede ser un jugador útil por mucho tiempo. Lo más importante es que su defensa sobre Llull y sobre Tucker, dos jugadores con distintas armas pero difíciles de defender ambos, fue muy buena. Lo siguiente es que en 139 minutos de juego ha perdido sólo dos balones y ha hecho muy pocos tiros que no fueran necesarios o pertinentes, además de ayudar de manera regular desde el triple (42% en la temporada). Además, ve bien el juego, como demostró con una muy buena asistencia a Xavi Rey en el tramo final. Estos dos últimos detalles revelan que el jugador conoce su rol en el equipo y no intenta acaparar tiros o atención desmedida, sino que asume su condición. Y esto es mucho más difícil de encontrar de lo que parece. Si a todo ello se le suma que lucha como un jabato (el salto que dio por un balón perdido arriesgando su integridad fue casi excesivo) y que su dureza le permite sobreponerse a las lesiones -tuvo un esguince leve esta semana-, también parece candidato a ser el siguiente jugador favorito del CID.
  • La capacidad de reaccionar para dar la vuelta al marcador, que todavía no la habíamos comprobado en el CID. Bueno, realmente en ningún partido esta temporada, así que esperemos que no sea flor de un día y que no se limite a las actuación locales. También es importante haber ganado un final igualado, aunque el marcado final tan favorable -y esperemos que tan provechoso- sea engañoso, porque en otras ocasiones había caído del otro lado. 
  • El control del ritmo del partido. Lo cité alabando a Green, pero hay otro dato interesante: los locales sólo perdieron 6 balones. Aunque no hubo contraataques claros -la estadísticas sólo da uno, justamente la última canasta de Carroll-, sí que hubo durante ciertas fases un juego algo más rápido que en otras ocasiones, especialmente durante el parcial definitivo. También son destacables esos últimos ataques llevando las posesiones hasta el límite.

Lo peor

  • Las dificultades en ataque para seleccionar bien tiros. Siete tapones recibidos son muchos tapones y, en su mayoría, muchos tiros mal seleccionados. La defensa blanca, como digo, fue muy buena, pero algunos de esos tiros se podían haber evitado con mejor circulación de pelota, más movimiento sin balón y menos bote. Hoy costó mucho atacar, aunque los 70 puntos puedan engañar. También eché algo en falta que se sacara más ventaja del sobremarcaje a Carroll en los tres primeros periodos. 
  • Las carencias del Madrid en el lanzamiento exterior. El 17% final en tiros de tres es bajo, pero lo peor es que hubo dos errores en lanzamientos muy claros y con mucho tiempo, de Llull y Tucker, en un momento importantísimo, cuando estaban 3 abajo y empezaban a remontar. No sé hasta qué punto permitió Pedro Martínez que el Gran Canaria cediera esos tiros, pero imagino que cuando se defiende a equipos de este talento, cuando tiras de la manta (es decir, de la defensa) para taparte la cabeza (léase, protegerse cerca del aro), no te llega a los pies (o sea, la línea de tres). Desde el punto de vista madrileño, me parece una carencia muy grande que se repite respecto al último año y que no han sabido solventar apropiadamente. Al hacer el equipo debían saber que Tucker es un jugador de rachas y que si Llull juega más de 30 minutos persiguiendo al mejor anotador rival de la manera en que lo hizo, no va a tener frescura en ataque.
  • Los problemas para anotar cerca de canasta de los pívots amarillos. Rey y Savané aprovecharon un par de penetraciones de Green, que dobló bien el balón, y algún otro pase de los exteriores, pero ni ellos dos ni Wallace ni Nelson fueron capaces de sumar jugando 1x1 de espaldas. El senegalés fue el que más lo intentó, pero de nuevo se vio que le cuesta bastante contra pívots mucho más altos.

Savané y Moran cogen en brazos a Green para felicitarle el cumpleaños - ACB PHOTO
Hay otro detalle del que no he hablado pero que quizá merezca estar entre lo mejor del partido, quizá de la temporada (esta y otras): la unión del equipo. El detalle de felicitar a Green de esa manera, que el equipo salga tan sonriente del vestuario, la imagen de unidad que se transmite al ver a los jugadores juntos, en la cancha y en la calle, suma mucho más de lo que parece a final de temporada.

Tan importante como el partido que había hecho Green es que Bellas, que jugó solo 10 minutos y que en los últimos partidos ha sido relegado en la rotación, esté riéndose con la broma en primer plano. Sirva la foto de la celebración y de la algarabía como muestra de esa unión.

En estas ocasiones la posibilidad de ver el resumen de acbtv se hace más valiosa:

martes, noviembre 23, 2010

La victoria en Podgorica corrige el traspiés previo del Gran Canaria en la Eurocopa

Sorprendente e inapelable victoria del Gran Canaria en Podgorica, donde aplastó al Buducnost (66-90) gracias a un espectacular tercer cuarto y corrigió, de paso, el traspiés de la semana pasada frente al Budivelnik. Sin tele y sin radio, con el único apoyo de la crónica de Efe y las estadísticas, me animo a comentar un par de cosas:

  • Otra vez, fundamental la aportación colectiva para ganar. Todos los jugadores anotando al menos 4 puntos, cinco de ellos con 10 o más, y casi todo el equipo (todos, excepto Savané y Beirán) con valoración igual o superior a 8.
  • También se repite la gran actuación de un jugador interior rival. Dragicevic, un pívot de 2,05 y 24 años, anotó 25 puntos con muy buenos porcentajes y consiguió un 32 de valoración, sus récords en la competición. Con la limitadísima lectura que puedo hacer del partido, es el único punto negativo claro.
  • Parece que el Gran Canaria se va a costumbrando a ganar al menos un encuentro fuera de casa en cada fase de la Eurocopa. El último año consiguió dos, en Polonia y Turquía, y el anterior, otra (no pasó de fase) en Francia. Ya quisiéramos todos ese 33% de victorias foráneas para la ACB, que duplicarían las conseguidas el año pasado (serían 6 en lugar de 3).
  • La defensa amarilla tuvo que ser muy buena para dejar al Buducnost en un 2/17 en tiros de tres, forzar 16 pérdidas de balón y permitir solo 6 asistencias.
  • Aparte del parcial de 0-17 y el resultado del tercer cuarto (8-25), el Gran Canaria tuvo que estar sólido para ganar los tres primeros cuartos y ceder únicamente el empate en el último.
  • Por extraño que parezca, los 7 rebotes de Moran son su récord personal en la competición. Su 3/3 en triples y 11 puntos lo convirtieron en el más valorado del equipo. Su crisis parece ya superada, después de los últimos encuentros.
  • El Gran Canaria dominó de forma aplastante el rebote. Estuvo segurísimo en el aro propio (cogió el 85% de los rechaces) e hizo mucho daño en el rebote ofensivo (capturó el 41% de los rebotes ene l tablero rival).
  • El reparto de minutos fue mucho más equitativo que habitualmente. Solo Wallace superó los 26 minutos, por los escasos 14 de Savané. El resto se mantuvo en cancha entre 15,5 y 23,5 minutos. 
El Gran Canaria encara ahora con más tranquilidad los próximos compromisos de la Eurocopa. En otras temporadas, los técnicos han reconocido que la competición continental sirvió para coger ritmo y conjuntar a la plantilla. Y de conjunción y compenetración anda necesitado el conjunto insular, que tiene a 6 jugadores nuevos y tres de ellos debutan en la ACB. 

domingo, noviembre 21, 2010

La remontada final del Gran Canaria en Sevilla no basta para esconder sus errores previos

Kirksay avanza botando ante la defensa de Moran, poco agresiva durante todo el partido - ACB PHOTO
La debilidad y poca concentración durante 32 minutos del Gran Canaria le llevaron a perder de nuevo jugado fuera de la isla, eta vez en Sevilla (80-76), a pesar de una remontada final sin culminar. Las habituales y negativas sensaciones de los amarillos como visitantes (blandos mental y físicamente, sin el nivel de intensidad necesario ni en ataque ni en defensa) estuvieron presentes durante los tres primeros cuartos y parecieron trasladarse a su rival en el último periodo, donde los de Pedro Martínez tuvieron oportunidades para incluso vencer.

Fue justo cuando el Cajasol había alcanzado su máxima ventaja, 19 puntos. Con 69-50 a 8:16 del final, Pedro Martínez pidió el que probablemente haya sido tiempo muerto más provechoso de su nueva etapa en la isla. El Gran Canaria se enderezó, jugó con más valentía y pasó los temores a los locales, cuya racha negativa reciente pareció pesar demasiado.

La variación en el partido fue tal que los amarillos tuvieron una posesión para empatar a 20 segundos, pero Rey no pudo agarrar el pase algo excesivo de Green. (Y será una de esas jugadas en la que todo el mundo, incluida la estadística, señalará al base como culpable; pero yo creo que es el pívot quien debe agarrar ese balón sí o sí. Si hubiese sido Batista, seguro que no se hubiese perdido). Y luego hubo poco tiempo y el Cajasol no falló en los tiros libres.

Resulta curiosa la lectura de los dos entrenadores, mucho más positivas que la de la mayoría de los aficionados, a mi juicio. Plaza continúa con su cantinela de compararse con el Gran Canaria (ya quisiera Himar Ojeda, quien el año pasado criticó públicamente las declaraciones del técnico catalán) y Pedro Martínez alaba más la reacción de sus jugadores que critica el desempeño de los 32 minutos previos.

Pero estoy convencido de que los seguidores amarillos se quedarán con el bajo nivel del equipo fuera de casa y los andaluces, con el miedo y la inseguridad que denotaba el juego de los locales.

Lo peor

  • La falta de concentración e intensidad del Gran Canaria, en defensa y en ataque, durante los tres primeros cuartos. Las ventajas del Cajasol rondaron la mayor parte del encuentro los 8-10 puntos, con algunas rachas de alejamiento o acercamiento, hasta que a finales del tercer cuarto, los insulares desaparecieron de la cancha para volver cuando estaban 19 abajo. Destaco sobre todo la cantidad de pérdidas de balón por no jugar con dureza necesaria en ataque, por ser excesivamente blandos atacando el aro, pasando y botando. Un día escuché a Pedro Martínez gritar "Soft play is never fine". Hoy podía haberlo dicho muchísimas veces.
  • La nula efectividad del juego interior amarillo. Sumados los números de Savané, Nelson y Wallace, 2/15 en tiros de campo, 8 puntos, 13 rebotes y 0 de valoración. Únicamente Rey -motivado por jugar ante su anterior equipo- mantuvo a los grancanarios en la pintura, tanto en ataque como en defensa, donde paró muy bien a Davis en varias ocasiones. Sin esa presencia interior, al Cajasol le costó poco concentrarse en defender a los exteriores. Después de un inicio prometedor, los pívots amarillos están dejando muchas dudas en los últimos encuentros.
  • La falta de agresividad defensiva del Gran Canaria. Como el resto del juego, funcionó a rachas, pero eché mucho de menos los 2x1 al jugador que subía el balón, una mayor presión al base y más defensa a toda la cancha, porque el Cajasol jugó con Satoransky mucho tiempo y con Kirksay subiendo el balón sin que tuvieran demasiados problemas. Era una oportunidad única de poner en aprietos a los de Plaza, pero, no sé bien por qué, no se practicó demasiado. El caso es que en los partidos lejos del CID se defiende con mucha menos valentía. Y para mí que esa debe ser una seña de identidad de este equipo.
  • A riesgo de insistir tanto que voy a parecer un loco, creo que el Gran Canaria corrió muy poco para tener un control tan claro del rebote defensivo (75%, tres de cada cuatro rechaces en aro propio los capturaron defensores). Sigo echando de menos que la primera opción sea buscar canastas rápidas y fáciles y si no es posible, se juegue en estático. 
  • El nivel del Cajasol, muy lejos de las posibilidades de su plantilla a pesar de la baja de Calloway. Seguro que están tocados por la racha reciente y no tienen confianza para practicar el juego que les gustaría, pero yo esperaría mucho más de un conjunto que tiene tanto tiempo en cancha a Kirksay, Bullock, Katelynas y Davis, entre otros.
Lo mejor
  • La reacción postrera del Granca y el resultado final, con poca diferencia. Competir y tener la posibilidad de ganar el partido en Sevilla es importante; soy consciente de que al Gran Canaria, en términos de resultados, no se le puede pedir mucho más. Además, la reacción es una demostración de carácter interesante que todavía no se le había visto a este equipo. Un dato curioso: se produjo casi íntegramente sin Carroll en pista. Y cuando volvió, cerca del final (quizá estuvo un tanto conservador Martínez al ponerlo de nuevo), lo hizo tan mal en defensa y ataque que se sentó de nuevo.
  • El nivel ofensivo de Taurean Green. Como siempre digo, no me gusta personalizar, pero ya ha tenido varios partidos donde ha demostrado que no se esconde, que si tiene oportunidad de tirar lo hace y que puede anotar desde tres y en penetración. Sigo creyendo que lucirá mucho más cuando sea un complemento anotador más que el centro del juego en ataque y que le cuesta leer situaciones en muchos casos, pero en un equipo como éste, a veces se echa de menos el descaro y la valentía que Green le pone. Lo más interesante es que va afinando la puntería desde el 6,75.
  • La aparición de Kirksay. Escribía yo en el análisis previo que no había estado a su nivel en lo que llevamos de liga, pero hoy fue el puntal defensivo que acostumbraba (7 rebotes, 4 robos), ayudó en la dirección demostrando su estupenda visión de juego y colaboró en la anotación. Me parece uno de esos jugadores que todos los entrenadores quieren en su equipo y que para jugar utiliza mucho más el cerebro que las manos y las piernas.
A partir de ahora comienza un recorrido final de año durísimo para el Gran Canaria. Este mismo martes visita al Buducnost en la Eurocopa, luego recibe a Madrid y a Siauliai para posteriormente emprender una gira al más puro estilo NBA: Bilbao, Siauliai de nuevo, San Sebastián y Kiev. Con tanto partido seguido fuera de casa, se hace imprescindible empezar a ganar a domicilio cuanto antes si se quiere disputar por los próximos hitos competitivos, Copa del Rey y clasificación para el Last 16. De lo contrario, va a ser una temporada muy dura en lo que queda.

Lo más interesante del vídeo quizá sea el tremendo triple de casi ocho metros que Green encesta con el partido en juego.

viernes, noviembre 19, 2010

Análisis previo del Cajasol de Sevilla

El Gran Canaria viaja a Sevilla a medirse con el Cajasol, un equipo a priori hecho para cotas más altas de las que actualmente ocupa en la clasificación por plantilla, recursos y por el salto de calidad experimentado el año pasado.

Trayectoria y situación actual
Los andaluces, de hecho, se encuentran en parecida situación liguera que los canarios, sin haber ganado fuera todavía y con mucho mejor nivel en casa, donde sólo perdió con el Barcelona después de disputar tres cuartos bastantes buenos. Aun así, haber perdido los cuatro últimos encuentros de manera consecutiva en la ACB -con victoria en la Eurocopa por medio- empieza a generar dudas en el conjunto sevillano y genera cierta ansiedad po conseguir una victoria, como se desprende de las declaraciones de su segundo entrenador.

Carroll tiene claro que el Cajasol es un rival directo por entrar en la Copa del Rey, pese a estar a dos victorias de diferencia ahora mismo. Los periodistas encuestados por acb.com no lo consideran así: de 11 respuestas, 5 creen que el Gran Canaria se clasificará y sólo uno coloca a los sevillanos en la cita madrileña, síntoma inequívoco de que el crédito ganado el curso pasado no hace olvidar todavía con la opinión almacenada en la última década y la impresión de este inicio de temporada.

Tampoco ayuda, me temo, las para mi gusto tibias declaraciones del cuerpo técnico en este sentido. Por gasto de plantilla, creo que el Cajasol debería estar entre los siete primeros (junto a los cuatro de siempre, Valencia y Bilbao), pero noto cierta reticencia a reconocer ese potencial y apostar por la prudencia recordando el pasado reciente. Todo lo contrario a lo que hacen, por ejemplo, Pedro Martínez y Salva Maldonado al mando de proyectos muchísimo más modestos, haciendo gala de una ambición que al final se contagia en el grupo...igual que el conformismo timorato, me temo.

Plantilla y jugadores destacados
El Cajasol ha estado toda la semana pendiente del recambio de Earl Calloway, cuya baja será un lastre muy importante por su rol en defensa y en ataque. Parece ser que quieren incorporar a Josh Fisher, casi inédito con el Real Madrid, durante los tres meses que estará recuperándose el base titular, pero, de momento, será Satoransky, con la ayuda de Bullock, Urtasun o el canterano Pámpano quienes manejen el timón del equipo de Plaza.

Lesiones aparte, la plantilla armada esta temporada es más amplia que la anterior, como revela el reparto de minutos hasta el momento. De jugar con un quinteto titular muy marcado (todos por encima de 26 minutos) y un sexto hombre claro (Miso disputaba 20 minutos por encuentro), a hacerlo con ocho jugadores por encima de los 15 minutos y sólo tres por encima de los 26.

En la mayoría de recambios de la plantilla, los sevillanos han salido ganando, al menos a priori. Bullock por Douglas y Davis en lugar de Rey son dos saltos de calidad importantes, mientras que Ivanov aporta muchas más cosas que Radenovic. Está claro que Katelynas no es Savanovic ni Urtasun (todavía) está al nivel de Miso, pero haber mantenido a Calloway y Kirksay y la mejoría ya evidente de Sastre y Satoransky deberían compensarlo.

A la hora de anotar, Sweet Lou tomó la responsabilidad nada más llegar y lidera (12,3 puntos de promedio) al equipo. Davis, con un comienzo algo más dubitativo, parece haberse repuesto en los dos últimos encuentros -tal como destacan en la previa de acb.com- y también pasa la decena de tantos por encuentro (importante en un equipo que apenas mete 70 puntos por partido). Dado el daño que suelen hacer los pívots grandes y fuertes al Gran Canaria, será una de las principales amenazas para los insulares y un reto para su predecesor, Xavi Rey.

Con todo, en el ataque andaluz todos suman aunque sea poco: siete jugadores anotan entre 5 y 11 puntos, sólo Bullock está por encima, lo que dificulta que sus rivales puedan concentrarse claramente en algún aspecto.

El potencial físico y atlético del equipo ha sido otro de los aspectos más beneficiados con las nuevas adiciones esta temporada, muy superior al que presenta el Gran Canaria, por ejemplo.

Lo que hace bien

  • El año pasado fue, con diferencia, el equipo que mejor reboteaba en ataque. Esta temporada empezó manteniendo esa ferocidad en el rebote ofensivo, y en los encuentros que ganó siempre cogió entre el 40 y el 50% de los rechaces en el aro contrario.
  • La defensa fue santo y seña del equipo el año pasado. En esta temporada sigue permitiendo pocos puntos por lo general, pero su nivel no ha sido todo lo bueno que se esperaba, a pesar del comentado poderío físico. Kirksay, un puntal fundamental atrás, no está aún al nivel del año pasado; Bullock nunca ha sido un gran defensor y Davis, a mi juicio, carece de inteligencia para defender, por lo que comete más de tres faltas en 20 minutos en cancha. Además, en algunos partidos está teniendo problemas a la hora de asegurar su rebote defensivo. No obstante, seguro que ante su público de nuevo, con confianza tras la victoria europea y con Satoransky -alto, atlético y muy activo en las ayudas- más tiempo en cancha, su defensa mejorará.
  • En su inicio de liga la defensa brilló y provocó muchas pérdidas de balón al rival. Al mismo tiempo, pu controlar bastante las suyas, Pero han empeorado en ambas facetas con el devenir de las jornadas. Incluso así, gracias a esos dos apartados y a la fortaleza en el rebote ofensivo, en todos los encuentros -salvo en el último contra el Granada- ha tenido más posesiones que el contrario. Si consigue reproducir esta situación, será muy difícil que el Gran Canaria pueda sacar algo de su visita a Sevilla.
Lo que hace mal
  • Atacar. Sólo ha pasado de los 80 puntos en una ocasión y su media no llega a 72; ninguno de sus jugadores alcanza los 13 tantos de promedio; sus porcentajes de tiro son mediocres (31% de tres, 47% de dos) y no saca especial rendimiento a los tiros libres porque tampoco fuerza demasiadas faltas. Lo he visto en dos partidos este año y su ataque me ha parecido tan poco fluido como el año pasado, aunque sí me parece haber visto un poco más de empeño en correr el contraataque cuando tiene ocasión.
  • Una de las principales razones de que ataque tan mal es el citado mal porcentaje en tiros de tres. No llega a los 7 triples por encuentro y sin Calloway es de esperar que su amenaza exterior empeore. Es importante porque tira bastante (22 de promedio) y siempre juega con ala-pívot abiertos, aprovechando su potencial amenaza desde el 6,75. De hecho, 8 jugadores lanzan un tiro de tres por partido, los únicos que no se atreven son los pívots. Además, sin ese acierto en el lanzamiento exterior, las defensas pueden proteger su aro y evitar el daño de Triguero o Davis. También en esto mejorará, porque el 28% de Bullock se hace extraño cuando su media histórica en la competición supera el 40%, por ejemplo. Y el acierto de Katelynas y Urtasun también ha descendido en un 15% o más en ambos casos.
  • De momento, los finales igualados se le dan mal. Cuando el marcador ha estado por debajo de los 10 puntos de diferencia, sólo ha vencido una vez, contra el Joventut, y ha perdido en cuatro ocasiones, incluyendo un final esperpéntico en Granada, no tanto por la mala suerte e inocencia del tiro final de Ivanov, sino por las malas decisiones en el minuto anterior.
Más información
  • No encuentro blogs específicos para el seguimiento del equipo, pero en el Diario de Sevilla tiene una sección para él solo. (Qué envidia respecto a los de Gran Canaria, por cierto, anclados en la misma clasificación que sus homólogos y envejecidos diarios de papel).
  • Lo que sí tienen, por supuesto, es una web oficial.
  • Sus estadísticas de la temporada en acb.com
  • La previa de la jornada de acb.com, donde destacan el duelo Carroll-Bullock
  • En su cuenta de twitter, Javier Gancedo, uno de los ilustres seguidores del equipo y gran conocedor de las competiciones europeas, comenta habitualmente cuestiones varias sobre el Cajasol, la Eurocopa y la Euroliga, además de sostener algunas conversaciones con Pedro Martínez. Para el que le interese, también conoce y habla bastante de la música que en last.fm se etiqueta como indie.

miércoles, noviembre 17, 2010

Frío inicio del Gran Canaria en la Eurocopa, con derrota en casa ante el Budivelnik

Mal empieza su periplo europeo esta temporada el Gran Canaria. En su estreno oficial de la Eurocopa, cayó frente al Budivelnik ucraniano (58-62) sin culminar su remontada después de ir por detrás todo el partido y tener posesión para empatar o ganar.

El permanente olvido de la Televisión Canaria a la segunda competición continental me privó de ver el partido, pero con las pocas conclusiones que saqué de mi ex compañero de asiento, el blog de Armando y la crónica de Efe (publicada en todos los periódicos online de la isla, lo que me hace extender el olvido a los medios digitales), me animo a comentar un par de puntos:

  • Parece que José María Berrocal aplicó muy bien los conocimientos sobre el Gran Canaria y optó por apagar a Carroll todo lo posible. De hecho, la defensa ucraniana fue posiblemente lo más sorprendente. Me contaron que se vio a un equipo experto y muy serio, consciente de sus fortalezas para sacar provecho.
  • Es la primera vez en la temporada que Jaycee se quedó en menos de 10 puntos, con solo 6 tantos y 1/11 en tiros de campo. Curiosamente las dos veces que se quedó por debajo de la decena la temporada pasada en Europa (contra Turk Telekon y Panellinios) fueron también en casa, aunque ambos encuentros terminaron con victoria local. En general, su actuación en Europa no fue tan brillante como en la ACB, no sé si por que se reparte más la anotación en el equipo.
  • Después de su última temporada en el sorprendente EuroMaroussi de la temporada pasada, seguro que Billy Keys estará ganando un buen sueldo en Ucrania. Cuando lo vi el año pasado, ya no era tan explosivo como el que vimos en la isla, pero sí que controlaba el juego muy bien, mejor incluso de lo que esperaba de él. Fue importantísimo en la victoria de su equipo, por sus puntos en momentos clave y por el robo a Green en la última jugada (que no he visto, por cierto).
  • Para el Gran Canaria es el primer partido perdido en casa esta temporada, justo la primera vez que hay que remontar tras ir por detrás todo el partido. Pero no es la primera vez que se juega mal en un final complicado, porque contra el Estudiantes ocurrió más o menos lo mismo. Habrá que mejorar en este punto también.
  • En el foro de acb.com se citó a Lamayne Wilson por su partido con el equipo turco el año pasado, pero yo la verdadera exhibición se la vi en el CID con el Asvel Villerbaune, con un festival de triples y mates asombroso. Cuentan las crónicas que sus dos mates fueron espectaculares.
  • Si en las dos últimas victorias amarillas destaqué la contribución colectiva como lo mejor, en este caso podría señalar la no-aportación colectiva como el principal punto negativo. Solo Savané pasó de la decena en valoración y únicamente él y Green pasaron de 10 puntos por poco.
Quedan partidos, la temporada está comenzando y un día malo lo puede tener cualquiera. Además, es posible que el nivel de los ucranianos sea mayor del que esperábamos, si mantienen su dureza defensiva y mental. Pero no es esta una buena manera de empezar la competición, a la vista del escaso ambiente que vive el CID esta temporada (algo mejor ayer, según me cuentan) y después del salto competitivo vivido el curso pasado. Esperemos que se enderece.

domingo, noviembre 14, 2010

El Gran Canaria supera al Menorca a golpe de triple

Jim Moran, que anotó cuatro triples, se levanta para lanzar - ACB PHOTO
El Gran Canaria se mantiene imbatido como local tres vencer a Menorca (88-77) en una exhibición de lanzamiento exterior, sumando más de la mitad de sus puntos (45) desde la línea de tres. El encuentro estuvo marcado por el acierto de los locales y por su buena defensa durante buena parte del encuentro. El Menorca dejó una buena impresión -no bjó los brazos y demostró inteligencia para buscar sus puntos fuertes en ataque- pero acusó la falta de rotación exterior y los problemas para ajustar su defensa, tanto zonal como individual, en la línea de 6,75.

La dependencia del acierto en el triple -ya comentada en la última derrota amarilla- puede parecer peligrosa y, hasta cierto punto, quizá lo sea. Pero en este caso, la mayoría de los lanzamientos fueron claros y estuvieron bien seleccionados, basados en gran medida en un muy buen ataque contra zona y en la capacidad de pase de los grancanarios (especialmente de Taurean Green).

Donde hubo más irregularidad fue en el aspecto defensivo. Los amarillos empezaron mal atrás, concediendo 23 puntos en los primeros nueve minutos, y luego se emplearon a fondo para dejar sin anotar durante cinco minutos al Menorca, que además acusó la salida a cancha de sus jugadores suplentes. El parcial de 12-0 en ese periodo fue a la postre definitivo, porque los baleares no supieron recortar debido a sus problemas para contener el acierto del Granca en ataque y nunca se acercaron a menos de 6 puntos.

Aun así, si contra el Fuenlabrada fue de esos partidos en los que el que gana sale con peores sensaciones que el derrotado, en esta ocasión, el final de partido, donde el Gran Canaria recibió un 0-10 tras haber alcanzado la máxima ventaja del encuentro (19 puntos), dejó una mancha demasiado visible en el resumen final. Esta concesión afectará a la diferencia de puntos y probablemente haya escocido al cuerpo técnico, que, por otro lado, tampoco supo poner remedio a la relajación y falta de concentración de los locales.

Análisis táctico
(vaya título pretencioso). Como digo, el Gran Canaria atacó muy bien la zona 2-3 del Menorca, que la ejercitó mucho tiempo. Incluso en algunos casos en los que se registraron pérdidas de balón, fueron en su mayoría por intentar pases a los interiores. Pero el ala-pívot siempre ocupó adecuadamente el espacio en el tiro libre por detrás de la primera línea defensiva y el pívot siempre se movió por la línea de fondo. Si a eso se suma que el balón se movíó bastante bien (22 asistencias al final del encuentro)  que los aleros estuvieron atinados en los triples (4/4 de Moran, 3/5 de Carroll, 2/3 de Bramos; en total hubo un excelso 15/26, 58%), se explica por qué le costó tanto al Menorca defender.

En defensa, los de Pedro Martínez no estuvieron tan agresivos en la presión o en los 2x1 como en otras ocasiones. Lo practicaron con cierta frecuencia y en algunos casos con éxito, pero principalmente con ayudas de los grandes sobre los bases rivales, más que de los aleros, cuando es a estos probablemente a los que más urge el técnico catalán para presionar.

Fue interesante ver que Beirán supo aguantar a Victor en el poste, donde sólo anotó una canasta, aunque fuera utilizando las faltas.

Bastante más preocupantes fueron los problemas en la defensa de los interiores. Wallace volvió a demostrar (como ya había reconocido Pedro Martínez en rueda de prensa) que le cuesta mucho defender a pívot rápidos -no sólo a cuatros exteriores, también tuvo problemas con Donaldson en el poste-, lo que hizo que Savané se emparejara con el más tirador de los interiores rivales (Radenovic la mayor parte del tiempo). Nelson, por su parte, dejó patente que carece del peso, altura y fuerza para poder enfrentarse a pívots que juegan cerca del aro.

Lo mejor
  • El ataque grancanario, en general, y contra la zona, en particular, con un gran movimiento de balón que permitió el espectacular acierto triplista. Muchos balones pasaron por los pívots antes de volver a sacarlos y el jugador que estaba en la bombilla (especialmente Nelson, que acabó con 5 asistencias) tomó buenas decisiones casi siempre.
  • La aportación colectiva, de nuevo. Anotaron todos los jugadores excepto Beirán; todos capturaron al menos un rebote menos Bellas y asistieron ocho de los diez (sólo Carroll y Moran se quedaron sin hacerlo. Otros ocho jugadores anotaron al menos 8 puntos y siete terminaron con 9 o más de valoración. Así es mucho más difícil defender a un equipo.
  • La recuperación de Moran. Hasta este encuentro, llevaba 3/10 en triples, 13 puntos y 9 de valoración en los cinco primeros encuentros. Con los 12 puntos y   de valoración frente a Menorca casi igualó todo lo hecho antes y el 4/4 de tres, tirando con más valentía de la que era de esperar, debería darle confianza. 
Lo peor

  • El tramo final del encuentro, la falta de concentración en los últimos 2 minutos que permitió el 0-10. En esta escasa intensidad quizá haya que incluir al banquillo, que no supo hacer cambios o pedir tiempo muerto, si bien es cierto que fue un parcial bastante rápido. El resultado final tiene 6-8 puntos menos de diferencia en el marcador de lo que debería. Esperemos no echarlos de menos para entrar en la Copa del Rey.
  • La defensa de los interiores. Con Xavi Rey, despistadísimo, cometiendo muchas faltas en pocos minutos, y las citadas carencias de Wallace y Nelson, los pívots baleares se pusieron las botas. De hecho, los únicos del Menorca que estuvieron por encima de 10 de valoración fueron Donaldson (30, probable MVP de la semana), Torres (24, su tope en ACB) y Radenovic (12). Y entre los dos primeros sumaron, más de la mitad de la valoración de su equipo.
  • La escasa agresividad ofensiva, que no permite ir a los tiros libres. Aunque es un dato que ya he recalcado y probablemente en este partido no tiene tanto sentido destacar, dada la puntería exhibida, cuando vi la diferencia en tiros libres (12 frente a 29) y de faltas (23 frente a 17), me llamó mucho la atención. El problema es que con menos acierto en el tiro, que hubiese llevado a un partido más reñido, el Granca hubiese tenido que buscar otras vías de anotación, y parece que le cuesta demasiado.
Esta misma semana había señalado al Menorca como uno de mis candidatos al descenso, aunque lo cierto es que sólo había visto algunos instantes de sus partidos contra Lagun Aro y Alicante, creo. Me basé en su plantilla, donde los suplentes exteriores me parecen de muy bajo nivel, la carencia de tiradores fiables, en la falta de carácter que le achaco a Radenovic y en la posible falta de compromiso de Limonad.

No sé si me equivoco mucho (en el pronóstico y en los juicios a jugadores), pero lo cierto es que me gustó hoy. Tienen más coraje e intensidad de lo que esperaba y saben que deben basar su juego en los pívots, a los que buscan con disciplina e inteligencia. Eso sí, dependen mucho de seis jugadores, habrá que ver cómo responden cuando avance la temporada.

El vídeo de acb.com

miércoles, noviembre 10, 2010

Mis predicciones para la temporada ACB 2010/2011

Hace un par de semanas, antes de la jornada 4, me pidieron un pronóstico para la temporada ACB. Tres jornadas después, no estoy seguro de si cambiaría nada. De lo que sí estoy seguro es de me equivocaré en muchos de los pronósticos, porque mi capacidad para la prospectiva siempre ha sido nula.
  • Descienden:  Alicante y Menorca
  • Juegan play-off: Barcelona, Real Madrid, Valencia, Baskonia, Bilbao, Málaga, Sevilla, Gran Canaria (a lo mejor esta sí la cambiaría después de la jornada 6...quizá me traicionó el optimismo)
  • Campeón de Liga: Barcelona
  • Máximo anotador por partido de la liga regular: Jimmy Baron Jr.
  • Jugador con más Valoración ACB por partido en la liga regular: Esteban Batista
A ver quién más se anima y cuánto coincidimos.

Apuntes varios tras analizar estadísticas del Gran Canaria 2009/2010

En el blog de estadísticas de baloncesto he estado revisando algunas estadísticas defensivas del Gran Canaria de la temporada pasada, 2009/2010, que me parecían de interés. Mi intención inicial era ver cuánto podría afectar la baja de Fisher a la capacidad defensiva amarilla, aunque luego me desvié un poco y me dejé llevar por mi habitual verbosidad.

Algunos datos interesantes:

  • Cuando se compara a Fisher actuando como alero con Moran y Sanders, parece un poco más claro que los quintetos que contaban con Melvin eran algo más firmes atrás, pero en los que tenían a Moran es más difícil comparar.
  • Cuando se analizan individualmente las cifras de valoración del rival con cada jugador en cancha, se aprecia claramente que McDonald era el peor jugador en este apartado. Con él en cancha, los otros equipos consiguieran hasta un 14,4% más de valoración que con Savané, por ejemplo. Es preciso aclarar que esto no es sólo un parámetro defensivo (los rivales también valoran robando balones y reboteando en el aro propio), pero tal como funciona la valoración ACB sí se ve más influida por el juego de ataque.
  • En esa estadística, Fisher es el tercer peor jugador del Gran Canaria, sólo por delante del citado McDonald y de Tomás Bellas (cuya diferencia respecto a Norris es del 8,6%, mucho menos que la comparación Savané-McDonald). Josh está por detrás de Carroll, Sanders y Moran.
La comparativa la pude hacer gracias a que Francisco Navarro se ocupa de recogerlos en su web, Los números del baloncesto.

domingo, noviembre 07, 2010

Primer atisbo de la debilidad como visitante del Gran Canaria en la temporada

Savané y Asselin luchan por un rebote - ACB PHOTO
El Gran Canaria ofreció el primer atisbo de su conocida debilidad como visitante al caer frente al Estudiantes (73-71) después de estar 37 minutos por encima en el marcador, jugando con la ansiedad de los colegiales y de disponer de una posesión para decidir el partido.

Un partido feo, sin brillantez, con un último cuarto especialmente malo, culminó en el final apretado que parecía, vista la tendencia del Gran Canaria (presente desde la temporada pasada) a no cerrar los partidos cuando se le presenta la oportunidad. Cayó del lado local porque los amarillos continuaron jugando con el freno de mano echado cuando estaban por detrás; porque la última posesión fue extrañísima (yo juraría que le quedaban tiempos a Pedro Martínez, él mismo lo dijo al final...aunque tampoco pareció insistir. Actualización: el propio Martínez reconoce en twitter que no le quedaban y que fue un fallo suyo) y mal jugada, sin valentía para asumir la responsabilidad; y porque este tipo de encuentros suele caer del lado del conjunto más necesitado y que pone más garra, que era el Estudiantes.

Los duelos contra Barcelona y Baskonia, rivales de otra liga, no permitían hacerse una idea clara sobre el nivel del Granca como visitante. Si esta primera versión que vimos contra el Estudiante es cierta, parece que va a ser parecida a la del año pasado, en el que sólo se consiguieron tres victorias a domicilio.

Dejando de lado la debilidad de los últimos minutos, en líneas generales el Gran Canaria me pareció poco atrevido, casi conservador a pesar de que en defensa fue agresivo por momentos. No corrió ni cuando tuvo oportunidad de hacerlo y jugó ataques muy largos siempre que pudo, intentando aprovechar su renta. Pero, al mismo tiempo, tuvo varios problemas para leer el juego y no fue capaz de sacar ventaja de algunos emparejamientos (Bramos con Sergio Sánchez, Wallace con Canner-Medley) ni abundar en los problemas de faltas de jugadores importantes (el propio Niklas o Asselin).

Lo que sí vimos fue una innovación táctica esta temporada con una zona mutante (de 3-2 pasa a 2-3 cuando el balón está por debajo del tiro libre), con Nelson en la parte alta. (Por cierto, un amigo más sabio me contó que antes se llamaban zona Perramón, porque el hombre basculante hacía el mismo movimiento que el famoso portero internacional de balonmano). La zona, en cualquier caso, no pareció romper el ritmo del Estudiantes, porque culminó en dos ocasiones con triples desde la esquina a los que tuvo que llegar Xavi Rey desde muy lejos, y se vio que los jugadores discutían entre ellos sobre su posición en la zona. Supongo que es la dificultad de jugar con tantos americanos, poco acostumbrados a este tipo de defensas. Confiemos en que según avance la temporada se convierta en un arma interesante.

Merece la pena detenerse en los cambios en cómo realizó los cambios hoy Pedro Martínez. Beirán, que llegaba con problemas físicos tras el esguince de tobillo de hace dos semanas, fue el que más jugó (32 minutos), en detrimento de un Moran que únicamente disputó tres minutos. Más habitual fue la rotación de bases, pero Green estuvo bien y acabó jugando 25 minutos. Otro cambio que no entendí: Xavi Rey sustituyó a Savané a falta de 1:14 para el final.

Lo peor

  • La debilidad como visitante. No hay manera de sacudirse la idea de que por mucho que tenga ventaja, el Gran Canaria se va a venir abajo, aunque sea frente a un equipo que no se había estrenado. Es muy difícil ganar en la ACB fuera de casa, de eso soy consciente, pero lo peor es que ocurra de esta manera, con esa sensación de padecer fragilidad mental.
  • La escasa aportación anotadora cerca del aro. Rey anotó en dos continuaciones muy mal defendidas por el Estudiantes; aparte de eso, de alguna canasta de Wallace, hubo muy pocos puntos logrados en la pintura, a pesar de que en varios momentos hizo daño en el rebote ofensivo. Rey y Wallace tienen que ser mucho más duros en esa área. Esta deficiencia generó que el Gran Canaria dependiera demasiado del triple: con el 6/13 al descanso, parcial 32-37; con el 3/14 del segundo tiempo, parcial de 41-34.
  • La sensación de jugar con el freno de mano puesto. Siempre reclamo que el equipo corra más, pero viendo el aplastante dominio en el rebote defensivo (el 83% de los rechaces en aro propio fueron a parar a manos amarillas), tendría que haberse buscado más, entiendo. Parecía claro que Green tenía la orden de no correr. Y no tengo claro que esta plantilla sea la mejor para jugar baloncesto-control.
  • Las pérdidas de balón, 19, fueron una constante en el ataque amarillo. El Gran Canaria tuvo 8 posesiones más que el Estudiantes, pero desperdició tantas con esas pérdidas que su eficacia ofensiva fue peor. Algunas de ellas parecieron fruto de la falta de concentración.
Lo mejor
  • Por hacer una lectura positiva: si el Gran Canaria es capaz de ir por encima durante 37 minutos, es porque sabe cómo debe jugar para ganar a domicilio y los problemas son más mentales que de juego. Por lo que es de esperar que cuando caiga una victoria fuera se sacudirá algo la ansiedad y será más fácil que lleguen más. 
  • La aportación colectiva, una vez más. De los nueve jugadores que disputaron más de 10 minutos, ocho anotaron cinco puntos o más y cuatro lanzaron entre 9 y 10 lanzamientos. Sólo Nelson, que tanto había mostrado en los dos últimos partidos, dejó de aportar puntos. Además, ocho jugadores rebotearon y siete dieron al menos una asistencia.
  • Me gustó ver la actitud del equipo en los tiempos muertos. En el último, con poco más de 2 segundos por jugarse, no daban el partido por perdido y me pareció que Pedro Martínez explicó las cosas muy claramente ("tienen tiempo de dar dos botes y levantarse, no hay que precipitarse", dijo, más o menos). En uno anterior, el hecho de que hablaran varios jugadores para ajustar lo dicho por el técnico y discutir entre ellos la mejor opción fue un síntoma de que estaban metido en el partido...aunque en algunos momentos no lo pareciera con el balón en juego.
Creo que esta derrota es más importante de lo que parece por un par de razones:
  • Era la primera ocasión de ver cómo se desenvolvía el equipo fuera de casa ante un rival semejante. Y puede que genere la ansiedad por ganar a domicilio que ya vimos el año pasado. 
  • A la vista del nivel actual del rival, era la visita más fácil de lo que queda de primera vuelta. Sevilla y Bilbao son los próximos, difíciles plazas ambas. Y en casa se recibe al Real Madrid.
Así que estaremos atentos a ver si esta primera impresión se acaba confirmando. Esperemos que no, porque alcanzar la Copa con este nivel a domicilio lo veo imposible. Ahí va el vídeo de acb.com:


domingo, octubre 31, 2010

El Gran Canaria vence al Manresa en un partido para olvidar

Green peentra a canasta y busca un compañero para pasar ante la defensa del Manresa - ACB PHOTO
Insípida victoria del Gran Canaria frente al Manresa (69-49) en un encuentro muy flojo y que deja una imagen muy negativa de los catalanes, quienes acumulan cinco derrotas en cinco encuentros. Los ataques de ambos conjuntos fueron poco fluidos, muy espesos, y con poco acierto en el tiro, lo que motivó los bajísimos guarismos del marcador, especialmente en el primer tiempo (15-4 al final del primer cuarto, 32-16 al término del segundo). La mayor puntería de los locales en el último cuarto y su continuidad en el esfuerzo defensivo permitió abrir la brecha final, que fue la máxima ventaja en el marcador.

Las bajas amarillas -Beirán no se vistió y Rey jugó sólo 2 minutos y medio- no condicionaron demasiado la rotación porque el rival no supo buscar más intensidad ni velocidad en el juego y porque su plantilla no está confeccionada para castigar cerca del aro y provocar faltas. Así que Pedro Martínez modificó sólo parcialmente su rotación, repartió minutos y permitió que algunos jugadores que todavía no habían cogido el ritmo en casa, como Green o Bramos, tuvieran más oportunidades para lucirse.

Los nervios y errores eran de esperar en un conjunto con los resultados del Manresa, pero se pudieron apreciar algunos detalles impropios del equipo que dirige Ponsarnau. Por ejemplo, las rachas en las que el ataque se basaba en dársela a Owens y que el americano decidiera. O las discusiones entre compañeros por falta de ayudas en defensa (también con Owens en medio, después de permitir una canasta muy fácil de Carroll). O, incluso, la presencia de un jugador tan voluble y tan blando atrás como Slokar. (Ya advertía yo que quizá no se ha valorado la ausencia de Ardévol).

No hubo mucha más historia, y casi nada sorprendente ni táctica ni técnicamente. El Gran Canaria presionó a toda cancha en muchas menos ocasiones que normalmente, posiblemente para prevenir el desgaste físico, pero realizó una defensa de ayudas muy buena. Recuerdo hasta tres jugadas con al menos tres jugadores cerrando a un rival cerca del aro. Y, lo que es más importante, mantuvo ese nivel defensivo hasta el minuto 40, a pesar de tener el partido ganado.

Lo mejor

  • La aportación colectiva amarilla. Ocho jugadores disputaron entre 15 y 30 minutos y 6 consiguieron una valoración de 10 o más, algunos sin necesidad de anotar ni tirar mucho.
  • La defensa local. Ya lo señalé anteriormente, cada vez es más activa en las ayudas, los jugadores recuperan bien su posición y pocas veces dejan un tiro sin al menos puntear. La bajísima anotación y los pobres porcentajes del Manresa (31% de dos, 27% de tres, 56% en tiros libres) tienen un gran componente de desacierto propio, pero no hay que restar mérito a la actividad grancanaria atrás.
  • La concentración durante 40 minutos. Para ser justos, quizá debería quitar algunos minutos del tercer cuarto, pero lo que intento subrayar es que la última posesión, con 20 puntos de ventaja y 15 segundos, se juegue para anotar (lástima que Carroll intentara el mate en lugar de un tiro a 2 metros que parecía fácil). Esa actitud, en la que seguro que tiene mucho que ver el cuerpo técnico, es imprescindible para intentar disputar la Copa.
Lo peor
  • El Manresa, que empezó fatal (dos canastas, 2/14 en tiros de campo en el primer cuarto) y acabó peor, cediendo la máxima ventaja precisamente en el último momento. Tuvieron un arreón en el tercer periodo, pero cuando se les agotó la pólvora, volvieron a ser un equipo desastroso en ataque. Ojalá se recupere, pero la dependencia de Owens en algunos momentos me recordó tanto al año en que bajaron tras fichar a Rodney White, que lanzaba 18 tiros por encuentro...
  • La falta de puntería desde el triple (quitando a Carroll). En el partido hubo un 6/20 (30%) no excesivamente malo dentro del flojo nivel ofensivo. Pero es que en la temporada hay varios jugadores tirando muy mal. Green (0/4 hoy, 2/14 en el global) es para mí la principal decepción; Bellas lleva 0/10 en cinco encuentros, emulando su mal inicio del año pasado; Moran está peor que en otras temporadas (1/5 frente al Manresa, 3/10 en total) y Bramos parece que remonta, porque llevaba 2/9 y encestó 3/6 esta mañana. Sin puntería desde los 6,75, las defensas cerrarán huecos sobre los interiores y podrán sobremarcar a Carroll con más frecuencia.
  • El habitual bajón del tercer periodo. Tras el descanso llegó la habitual pájara local. Esos 10 minutos fueron los únicos en que el Manresa anotó más de 12 puntos; de hecho, fue el único parcial que ganó (15-21). Llegó a ponerse a 8 y tuvo posesión, pero hubo una leve reacción local que apagó las esperanzas catalanas.
El siguiente encuentro será contra otro equipo que todavía no ha ganado, el Estudiantes (televisado por Teledeporte, es decir, que se disputará el domingo por la tarde). Será muy interesante ver el nivel real del Gran Canaria fuera de casa cuando no se enfrentan a campeones de Euroliga o ACB. Añado el resumen de acbtv.com: