jueves, abril 19, 2007

El Gran Canaria, en estado de gracia, aplasta al Estudiantes (79-54)

El principal logro del Gran Canaria actual es que todos los rivales que pasan por el Centro Insular de los Deportes parecen mucho peores de lo que realmente son. El Estudiantes de ayer, al que endosó una derrota clara, inapelable (79-54), fue el tercer ejemplo consecutivo, después de que al Bilbao y al Caja San Fernando les ocurriera lo mismo; incluso el Barcelona lo sufrió en su visita a la isla.

El Estudiantes, hay que dejarlo claro, llegaba con dos bajas importantes, Pancho Jasen y Nikolic, y el peso de la derrota y la mala imagen en la Final Four de la Copa Fiba. Pero aun así no demostró en ningún momento ansia de ganar ni carácter de equipo grande; más bien se vio impotente para atacar la defensa canaria y parar los momentos de racha local. La valoración global de ambos conjuntos (103-38) enseña más claramente que el marcador la diferencia entre los equipos.

Sólo Carlos Suárez tuvo arrestos para echarse el equipo a la espalda y mantener la anotación mediante juego interior y triples. McDonald fue bien defendido por Savané, los bases estuvieron muy muy apagados y Roberto Guerra secó por completo a Garnett. A mi juicio, hasta el entrenador, que tan buena racha tenía, se mostró cansado y superado por el partido.

En el bando local, la fiesta comenzó bien pronto: las gradas llenas, el público animoso, Moran batiendo el récord de partidos con el Gran Canaria en la ACB y un primer cuarto fulgurante (26-16) dieron pie a la ola, los cánticos y la algarabía generalizada, culminada con la vuelta del equipo a saludar y el simbólico homenaje a Moran.


Lo mejor
  1. La sensación de equipo transmitida, con todos los jugadores sumando puntos, intensidad defensiva y acciones positivas en ataque.
  2. El público del CID.
  3. El resurgir de Roberto Guerra y Marcus Norris, no sólo por su decisión en los tiros, sino por su manera de crear juego. El escolta canario, concretamente, ejerce muchas veces de base, asume tiros que antes de no hacía y muestra muchísima más garra que en la primera vuelta de la jornada.
  4. Que Freeland se haya soltado. El mate que logró en su segunda canasta ya dejó ver algunas cosas de las que suponemos lo llevarán a la NBA. Esperemos que sea definitivamente.
Lo peor
  1. La actitud del Estudiantes, muy lejos de lo esperado.
  2. El ataque contra zona del Gran Canaria. Coincidió casi siempre con Mario Bruno Fernández en cancha y casi siempre acabó con triples (se intentaron 31) o jugadas individuales de Hunter. Me parece que debería haber mejores maneras de buscar a los jugadores interiores, porque el acierto en el tiro exterior es una de las asignaturas pendientes este año.
  3. Aunque sin influencia en el resultado, los árbitros estuvieron compensando mucho y permitiendo demasiado al Estudiantes, probablemente por la diferencia en el marcador.
No tuvo buen partido en su vuelta al CID Gonzalo Martínez, muy aplaudido en la presentación. Creo que le debo una anotación sobre la importancia de tener un base que sabe lo que tiene que hacer el equipo para ganar y la posibilidad de jugar al baloncesto con las cabeza más que con las piernas, especialmente tras sus cinco años de aportación al Gran Canaria.

2 comentarios:

Monk dijo...

Siempre deacuerdo con tus análisis de los partidos. Felicitaciones y un Cordial Saludo.

pd: estaremos atentos tu blog.

roscharch dijo...

Hola. Me alegro, gracias por las felicitaciones. Sigue atento y haz los comentarios que quieras aunque no estés de acuerdo. Otro saludo para ti.