sábado, mayo 26, 2007

El Gran Canaria sorprende al Joventut en Badalona. Habrá cuarto partido en el Centro Insular

El primer partido de playoff que el Gran Canaria vence a domicilio en su historia (63-74) sirvió para alargar la serie que disputa frente al Joventut -el cuarto partido será mañana, en el CID, a las 12.00 horas-, para recuperar la moral y para dar esperanzas a jugadores, cuerpo técnico y aficionados.

Lo más destacable del partido, a mi juicio, fue el convencimiento que mostraron los jugadores en su victoria. No dejaron de defender con enorme agresividad, salieron de la presión defensiva con relativa facilidad y atacaron con criterio y, lo que es más importante, valentía.

Maldonado, que se ha llevado bastante 'palos', en mi opinión justificados, por los dos primeros partidos, supo reaccionar y preparó muy bien el partido. Primero en el plano moral, consiguiendo que los jugadores salieran en tromba (0-9 de parcial) y no se pusieran nerviosos con la remontada (creo que fue un 46-45 tras triple de Bennet a poco más de tres minutos del final del tercer cuarto). Segundo en el plano táctico, con una defensa increíblemente intensa, con ayudas constantes, y una salida de la presión muy estudiada desde el saque de fondo.

En el aspecto individual me quedaría con la aportación de Moran, vital en el último cuarto con cuatro triples, y de Hunter, que aunque estuvo gris en la primera parte, resurgió en los momentos importantes y comandó un estirón en el marcador que dejó al Gran Canaria con una renta de 18 puntos (54-72).

Cierto es que el ánimo y la disposición con que los badaloneses no fue el más apropiado y no tuvo nada que ver con el de los partidos anteriores, por mucho que el Gran Canaria haya estado por delante en el marcador en casi todos los partidos. Aíto declaró: "Hemos salido a jugar un partidito".

Lo mejor
  1. La defensa del Gran Canaria. El dato aportado en el análisis de Malo de Molina lo dice todo: es la peor anotación en casa del DKV Joventut en la etapa de Aíto (es decir, los últimos cuatro años).
  2. La aportación de todos los jugadores, relevándose en la aportación ofensiva, con gran importancia del banquillo. Baldo anotó dos canastas importantes; Savané llegó a 12 puntos e hizo daño con su movilidad a los pívots catalanes, más lentos; Vroman se fajó, David estuvo listo como siempre y Moran, esta vez, remató al Joventut.
  3. El convencimiento en la victoria para dar una estocada final después de ver cómo el Joventut remontaba otra vez y el empuje que eso da de cara al cuarto encuentro.
  4. La actuación de Moran. Cuatro triples desde el mismo sitio, su esquina predilecta de la pista. Seguro que sus porcentajes desde ahí son mucho mayores que desde el resto de posiciones de fuera del 6,25. Ya necesitaban, él y el equipo, una actuación así, después de un último tramo de liga muy apagado en ataque.
Lo peor
  1. La dependencia de Hunter como anotador exterior. Hasta que surgió Moran con sus cuatro triples, se había notado el día gris de Snap y de Norris y la falta de un tirador para descongestionar el ataque.
  2. Los tiros libres. El 68% registrado (17 de 25) puede generar disgustos en encuentros más apretados.
Acabo de leer que Gaines será baja mañana. Y yo que me lo perderé por motivos laborales...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pasaba por aquí por pura elogatría (buscaba en Google referencias a mis artículos) y me he pasado un buen rato leyendo con interés este blog que tengo que reconocer que no conocía.

No puedo dejar de felicitarte por tus comentarios acertados, tus buenos análisis y ese punto de objetividad que no es fácil de conseguir. Sigue con ello, merece la pena.

Un saludo,
Pablo Malo de Molina (ACB.COM)

roscharch dijo...

Gracias! Comentarios así siempre animan, pero si enciman vienen de alguien a quien siempre leo, el ánimo es doble.

El padre de Vroman, Malo de Molina...voy a tener que crear una categoría para invitados célebres.